Hoy en día, cualquiera puede formarse para ser casi cualquier cosa, pero ¿cuántos jóvenes titulados se mantienen fieles a lo que estudiaron al incorporarse al mercado laboral?
La vida no sigue una línea recta y si su trabajo no tiene nada que ver con su titulación, es más habitual de lo que se imagina. Aproximadamente uno de cada tres titulados jóvenes (32%) con al menos un grado universitario trabaja en un ámbito distinto al de sus estudios, según Eurostat.
Quienes se gradúan en artes y humanidades parecen ser los que más se aventuran lejos de su área de estudio original. Casi la mitad de ellos (48%) cambia de rumbo, el índice de permanencia más bajo de todas las ramas analizadas. Las tasas son algo más altas entre quienes estudiaron periodismo y ciencias sociales, pero incluso en esos campos, ya sea por elección o por necesidad, el 40% acaba dando el salto a un sector diferente.
Los titulados en sanidad e informática se mantienen más en su campo
Al mismo tiempo, si se formó como médico o enfermero, lo más probable es que siga en la senda prevista, ya que el 81% de los profesionales sanitarios termina en puestos muy vinculados a sus estudios.
Los titulados en informática también se mantienen cerca, con una tasa del 77%. Lo mismo ocurre con quienes estudiaron educación (74%) y con los titulados en ingeniería y manufacturas (73%).
De hecho, parece haber un aumento de puestos disponibles en la industria manufacturera en la UE. Las estadísticas experimentales de Eurostat revelan que entre 2019 y 2023 este sector registró el mayor incremento de la tasa de vacantes en la Unión, con un 4,2%.
Los índices de permanencia más altos se dan en Hungría, Eslovenia y Letonia
La nacionalidad también parece influir en las probabilidades de trabajar en el mismo campo en el que se ha estudiado. Ahí está el caso de Hungría, con un notable 86% de permanencia. Alemania también destaca, con un 76%, una cifra superior a la de economías similares. Francia se sitúa en el 65%, España en el 64% e Italia en el 62%, todas ellas cerca de la parte baja de la clasificación, que cierra Dinamarca con un 56%.
Así que sí, la carrera importa, pero lo que sucede después es otra historia muy distinta, y lo es aún más en el mercado laboral actual, donde, ante la volatilidad y la incertidumbre, alrededor de una cuarta parte de los europeos se plantea cambiar de sector profesional y probar varias trayectorias profesionales a lo largo de su vida laboral.
Qué sectores podrían verse más afectados por la IA
La inteligencia artificial y la tecnología pueden convertirse en uno de los motores de estos cambiosde trayectoria, además de facilitar mayores niveles de flexibilidad en la fuerza laboral del futuro. La consultora McKinsey prevé que, de aquí a 2030, 94 millones de trabajadores en todo el continente tendrán que reciclarse debido a los avances de la automatización.
Según el informe, la hostelería y la restauración podrían sufrir la mayor destrucción de empleo (94%), seguidas de las artes (80%), el comercio mayorista y minorista (68%), la construcción (58%) y el transporte y el almacenamiento (50%).
Y esto ya se deja sentir entre los trabajadores. La preocupación por las pérdidas de empleo a corto plazo provocadas por la IA alcanza el 43% en el 'Talent Barometer 2026' de Manpower, cinco puntos más que en 2025.