El administrador del PNUD, Alexander de Croo, advierte en 'Europe Today' que el conflicto en Oriente Medio está sentando las bases de nuevos enfrentamientos globales. El ex primer ministro belga alerta de que la crisis podría empujar a 30 millones de personas a la pobreza.
Aunque el conflicto de Oriente Medio terminara hoy, sus efectos en cadena corren el riesgo de crear las condiciones para que surjan nuevos conflictos, advirtió el administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Alexander de Croo, en el programa matinal de 'Euronews', Europe Today.
"La primera medida (que hay que tomar) es detener la guerra o al menos lograr algún tipo de normalización de las rutas de navegación en el estrecho de Ormuz", afirmó el antiguo primer ministro belga.
Advirtió de que, incluso si la guerra terminara hoy, harían falta intervenciones económicas para evitar una situación en la que "países enteros y poblaciones enteras sean empujados estructuralmente de nuevo a la pobreza".
Un informe reciente del PNUD alertó de que la escalada militar en curso en Oriente Medio podría empujar a más de 30 millones de personas a la pobreza en todo el mundo.
De Croo explicó que las instituciones financieras internacionales deberían poner en marcha intervenciones macroeconómicas, como transferencias de efectivo específicas y limitadas en el tiempo para las personas afectadas, o facilitar acceso gratuito al combustible y al gas de cocina.
"Si no se llevan a cabo estas intervenciones macroeconómicas específicas y a tiempo, habrá muchos más efectos en cadena", dijo De Croo a 'Euronews'.
"Y aún no hemos hablado de los efectos en cadena de la pobreza, de la inseguridad alimentaria. Eso podría dar lugar a nuevos conflictos. Podría provocar más desplazamientos y flujos migratorios, que a su vez pueden desembocar en otros tipos de extremismo".
El informe del PNUD señalaba además que, aunque los impactos del conflicto están "concentrados en los países directamente afectados por la guerra y en aquellos dependientes de la energía importada", hay indicios de daños importantes a largo plazo en países más pobres que no están directamente implicados.
"El impacto va mucho más allá de la región", afirmó De Croo. "Por ejemplo, África subsahariana se ve gravemente afectada por lo que está ocurriendo allí. En los pequeños estados insulares del Pacífico, por ejemplo, ya hay algunas islas que simplemente no tienen suficiente combustible. Así que el impacto de la guerra y del bloqueo asociado es muy profundo".
Sostuvo que fenómenos como estos demuestran que "la guerra es el desarrollo al revés". "Sacar a la gente de la pobreza lleva décadas. Devolverla a la pobreza puede llevar seis semanas de trabajo", añadió.
Sin bola de cristal
'Euronews' habló con De Croo en medio de los rumores sobre una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán. El presidente estadounidense Donald Trump ha dicho que ambas partes están "muy cerca" de alcanzar un acuerdo y que las conversaciones con Irán podrían reanudarse en la capital de Pakistán, Islamabad, ya este fin de semana.
Preguntado por si confía en que Estados Unidos e Irán puedan alcanzar una solución diplomática, De Croo respondió: "¿Tengo confianza? No tengo una bola de cristal. ¿Tengo esperanza? Sí".
Un alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano entró en vigor el jueves por la noche, lo que ha alimentado las esperanzas de que responsables israelíes y libaneses puedan iniciar negociaciones para un acuerdo de seguridad y paz más permanente.
De Croo señaló que este alto el fuego es "muy necesario". En torno a 1,2 millones de personas han sido desplazadas en Líbano como resultado de los bombardeos israelíes en respuesta a la incorporación de Hezbolá a la guerra regional el dos de marzo, cuando lanzó misiles hacia Israel.
"Las pérdidas humanas son enormes, pero las pérdidas materiales también lo son", afirmó De Croo. "En Líbano, la comunidad internacional ha invertido muchísimo en estabilizar el país, en proporcionar hospitales, escuelas y otros tipos de infraestructuras. Todo eso está siendo destruido. Los impuestos de la gente están siendo literalmente volados por los aires en acciones militares".
Añadió que espera que el alto el fuego esté a la altura de su nombre y no sea una "disminución del fuego, como hemos visto, por ejemplo, en Gaza".
Organizaciones que trabajan sobre el terreno en Gaza, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF), han denunciado que las fuerzas israelíes continúan los ataques y amplían su control militar de la Franja.