El ministro de Exteriores español visita la Línea de la Concepción y Algeciras, situadas en una de las comarcas españolas con más paro registrado y muy interdependientes del peñón británico, que mediante el acuerdo post-Brexit permitirá la libre circulación de personas y mercancías.
Tras reunirse ayer en Madrid con Fabián Picardo, el primer ministro gibraltareño, José Manuel Albares se ha trasladado este jueves al Campo de Gibraltar para formalizar los avances en los complejos y restantes flecos jurídicos del acuerdo transfronterizo pactado con la península colonial, en manos de Reino Unido desde inicios del siglo XVIII.
Aunque el pacto se formalizase en junio de 2025, distintas administraciones (España, Reino Unido, Gibraltar, Andalucía y sus municipios...) han continuado trabajando en varios detalles técnicos que preocupan a los alcaldes de la industrial comarca andaluza, dependiente en buena medida de sus relaciones con el Peñón (un paraíso fiscal cuya recaudación se verá modificada tras la entrada en vigor del acuerdo) y viceversa.
En su visita a Cádiz, reclamada por algunos consistorios de la comarca, Albares se ha reunido con Juan Franco, el alcalde de La Línea de La Concepción. Este había expresado durante el último año su preocupación sobre los detalles del acuerdo en materia de vivienda o respecto a las pensiones y tributación de los trabajadores del Peñón, pese a reconocer que con la firma se han salvado hasta 15.000 empleos en la zona.
No son preocupaciones menores: el escaso espacio en el territorio de ultramar británico podría hacer que muchos gibraltareños opten por trasladar su residencia al Campo gaditano tras la eliminación 'de facto' de la Verja, con la consecuente presión sobre los precios del alquiler o la necesidad de adaptar los planes de ordenamiento urbano o la infraestructura pública en los municipios colindantes, muy presionados por el alto desempleo que arrastran históricamente.
El 15 de julio quitarán la Verja
El socialista también ha prometido estudiar la posibilidad de contar con una Zona Económica Especial en el territorio ante la divergencia de los modelos fiscales entre Gibraltar y España, la cual sería dependiente del Ministerio de Hacienda. Este ha asegurado que las obras que se llevan a cabo desde febrero en la zona cumplirán los plazos para que el 15 de julio esté desmantelada la histórica Verja, abriendo, en palabras de Albares, "puertas que llevaban siglos cerradas con candados".
El diplomático ha hecho estas declaraciones desde Algeciras, adonde también se ha trasladado para reunirse con la Cámara de Comercio de la zona y visitar las obras que se realizan en los accesos al aeropuerto de Gibraltar. "Con este acuerdo logramos eliminar desigualdades y distorsiones, garantizamos la movilidad para siempre, protegemos y blindamos el futuro de los trabajadores y sobre todo sus derechos, incluidos las prestación de desempleo y pensiones", ha expresado.
La ratificación de los 27 estados miembros del acuerdo sobre Gibraltar el pasado 1 de abril eliminó uno de sus últimos escollos pendientes, aunque la firma del acuerdo ya contaba con el beneplácito de la Comisión Europea.
La desaparición de la frontera terrestre entre ambos territorios (la última en la Europa continental, tal y como expresó Albares en su momento) conlleva la ausencia de controles sobre pasaportes, un doble chequeo por parte de la Policía española y británica en el puerto y aeropuerto gibraltareño, el uso compartido de este último o una nueva unión aduanera que garantice la inclusión de los 'llanitos' en la zona Schengen.