Los animales recorrieron durante horas las calles de Jastrzębie-Zdrój, obligando a movilizar a policías, bomberos y vecinos. Tras un amplio operativo, todos los ejemplares fueron localizados y capturados sin incidentes.
Los vecinos de Jastrzębie-Zdrój seguramente no imaginaban que una mañana de junio su ciudad se transformaría en un escenario que recordaba a las zonas más remotas de Australia. Todo se debió a un grupo de canguros que escapó de un criadero privado y durante varias decenas de horas logró eludir a los servicios y a su propietario.
Los conductores avisaban de un misterioso animal sentado en la calzada, otros informaban de siluetas que saltaban cerca de zonas residenciales y espacios verdes. Al principio muchos pensaron que se trataba de una broma de internet, una noticia falsa o el resultado de un montaje fotográfico. Pero las sucesivas grabaciones publicadas por los vecinos disiparon pronto cualquier duda, por las calles de Jastrzębie-Zdrój se movían realmente canguros.
El mayor interés lo despertó un ejemplar blanco cuyas imágenes se difundieron a toda velocidad por las redes sociales. Los vecinos lo fotografiaban desde las ventanillas de los coches y desde los balcones, y los vídeos del marsupial saltando empezaron a acumular miles de reproducciones.
Según han averiguado los medios, los animales huyeron de un criadero privado situado dentro del término municipal. En las labores de búsqueda participaron los propietarios, agentes de la Policía, de la policía municipal y los bomberos.
La tarea no fue sencilla. Los canguros pueden alcanzar gran velocidad, son asustadizos y en situaciones de estrés son capaces de recorrer largas distancias. Cada nuevo aviso de los vecinos obligaba a los equipos de búsqueda a desplazarse rápidamente a otra zona de la ciudad.
El Refugio de Animales Abandonados de Jastrzębie-Zdrój pidió que nadie intentara capturar por su cuenta a los animales. En su lugar, se instaba a los vecinos a ponerse en contacto con la Policía municipal y a comunicar cualquier información sobre la ubicación de los fugados. Estos avisos resultaron decisivos para el éxito de todo el operativo.
Aunque la situación provocó sonrisas y multitud de bromas en internet, también tenía un lado más serio. Los animales se movían cerca de calles muy transitadas, lo que suponía un riesgo tanto para ellos como para los conductores. Los expertos recuerdan que un canguro asustado puede comportarse de forma imprevisible, por lo que mantener una distancia de seguridad era la mejor opción.
Tras muchas horas de búsqueda, los servicios y los propietarios lograron recuperar a todos los animales. El último canguro fue capturado de madrugada al día siguiente, poniendo fin a uno de los operativos de búsqueda más insólitos que se han vivido en Silesia en los últimos años.
La historia llegó enseguida a los medios nacionales. Cadenas de televisión, portales de noticias y redes sociales difundieron las fotos y los vídeos de Jastrzębie-Zdrój. En cuestión de pocos días la ciudad se hizo conocida en toda Polonia como el lugar donde, por un momento, la frontera entre Silesia y Australia casi llegó a desdibujarse por completo.
Nadie sabe si los vecinos volverán a ver algún día canguros paseando por sus calles. Lo que sí está claro es que junio de 2026 quedará grabado en la historia local como el momento en que los visitantes más insólitos de Jastrzębie-Zdrój no fueron turistas ni famosos, sino un grupo de ágiles marsupiales llegados del otro extremo del planeta.