El presidente del Gobierno descarta la dimisión que reclama el Partido Popular y reivindica que la legislatura sigue su curso para "mejorar la vida de la gente".
Pedro Sánchez ha roto su silencio. Un día después de que el Tribunal Supremo condenara a José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de cárcel, a Koldo García a 19 años y ocho meses y dejara a Víctor de Aldama fuera de prisión, el presidente del Gobierno ha lanzado su primer mensaje de calado y lo ha hecho sin mover ni un milímetro sus planes previos a conocer la sentencia: ni dimisión ni elecciones. La consigna que lanza hoy Moncloa es resistir.
El Ejecutivo ha optado por contraprogramar el ruido de la sentencia con la "mayor inversión en dependencia de la democracia: 2.218 millones extra para cuidar más y mejor a quienes lo necesitan". El Consejo de Ministros de este martes aprobará esta medida que, según aclaran desde Moncloa, multiplica casi por cinco la financiación desde que Sánchez llegó al Gobierno.
El mensaje político, sin embargo, va más allá de las cuentas. "A quienes se preguntan por qué este Gobierno quiere continuar pese a todas las dificultades y piedras en el camino, yo les digo: la respuesta está aquí", ha asegurado Sánchez, que cierra la puerta de una convocatoria electoral y se aferra a su hoja de ruta: "Seguimos para mejorar la vida de la gente, para ampliar y consolidar derechos sociales y para construir una España más justa y mejor".
Ataque al PP
El mensaje viene con crítica incluida al principal partido de la oposición. Desde el Gobierno reprochan al PP haber dejado el sistema en horas bajas durante la etapa de los recortes y reivindican un giro de tendencia: "Entre 2012 y 2020, la aportación del Estado permaneció estancada en mínimos históricos. Desde entonces, hemos triplicado la inversión estatal en dependencia", aseguran desde el Ejecutivo.
La medida se aprobará hoy mismo en el Consejo de Ministros, y será presentada de forma oficial en la rueda de prensa posterior protagonizada, a partir de la 13:00, por la ministra Portavoz, Elma Saiz, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, y el ministro para la Transformación Digital, Óscar López.