El primer ministro húngaro ha acogido su primera cumbre de este eje del Este, conformado por Polonia, República Checa, Eslovaquia y su propio país, en el castillo Grassalkovich. Magyar ha aprovechado la cita para destensar las relaciones polaco-húngaras citando una frase de Donald Tusk, su homólogo.
Péter Magyar ha mantenido una reunión en el palacio Grassalkovich de Gödöllő, en el área metropolitana de Budapest, con los jefes de Gobierno checo, eslovaco y polaco, respectivamente: Andrej Babiš, Robert Fico (con posiciones populistas y ultraderechistas y, en el caso de Fico, con tintes prorrusos) y Donald Tusk, el líder de centroderecha de la coalición europeísta polaca. Los cuatro conforman lo que se conoce como el Grupo de Visegrado o V4.
Hace 35 años se creó dicha agrupación, recordó Magyar. "Entonces se dieron cuenta de que a nuestros países les une más de lo que les separa: juntos es más fácil lograr éxitos". En su opinión, los cuatro países están comprometidos con reforzar su intracooperación para hacerse oír con fuerza en la toma de decisiones europea.
"Europa Central es hoy una de las regiones de más rápido crecimiento de la Unión", afirmó en la rueda de prensa el primer ministro húngaro. Con sus homólogos del V4 abordó también el nuevo marco financiero plurianual de siete años de la UE, sobre el que coincidieron en que la política de cohesión y la política agrícola común resultan "esenciales" para sus intereses de cara a la negociación presupuestaria.
Magyar presentó además un proyecto de línea ferroviaria de alta velocidad Varsovia-Praga-Bratislava-Budapest.Los cuatro acordaron retomar las consultas del V4 antes de las cumbres de la UE "y representar juntos a Europa Central" en Bruselas y en otros foros. "El corazón de Europa late hoy en Europa Central" reiteró, repitiendo una frase suya anterior. "Hungría vuelve con gusto a la cooperación del V4 y nuestros socios siempre podrán contar con nosotros", señaló Magyar.
Fico expone los objetivos de la presidencia eslovaca de la UE
El primer ministro eslovaco agradeció en primer lugar que la reunión pudiera celebrarse, y explicó después cuáles serán las prioridades de la presidencia eslovaca del V4, no sin recordar que los países del V4 representan a 65 millones de ciudadanos.
"Uno de los éxitos del V4 fue, por ejemplo, la posición común sobre la migración ilegal", señaló Fico, quien defendió que la cuestión de la inmigración debe seguir siendo un elemento clave de la cooperación del V4. Este expresó que le gustaría que los países del grupo coordinaran posiciones antes de las reuniones del Consejo Europeo a este respecto.
Fico expuso los cuatro pilares fundamentales de la presidencia eslovaca. El primero es reforzar la competitividad, algo que, según Robert Fico, quieren reflejar también en el nuevo presupuesto de la UE. A su juicio no se debe contraponer la cohesión a la competitividad
"Debido a los ambiciosos objetivos climáticos, Eslovaquia tuvo que impulsar en su día la producción de aluminio, pero su planta no pudo competir por los elevados costes y ahora importamos todo de China, donde la contaminación del aire es mayor. El precio de la electricidad debe reducirse en toda la UE", añadió Fico, que evocó el informe de Mario Draghi, según el cual los altos costes de la energía son el principal problema de la Unión.
Andrej Babiš: "Estos cuatro países son el futuro de Europa"
El tercer orador fue el primer ministro checo, Andrej Babiš. "Confío en que colaboraremos a la perfección, hay buena química entre nosotros", afirmó el ultraconservador. "Estos cuatro países son el futuro de Europa" añadió.
El checo coincidió en que los precios de la energía, las cuotas de dióxido de carbono y los marcos financieros son ahora temas clave. "Volvemos a remar en el mismo barco". Los líderes también abordaron la próxima cumbre de la OTAN en Ankara.
Donald Tusk: "El V4 también será una potencia"
"Si entendemos siempre que lo que nos une es más fuerte que lo que nos separa, Europa empezará a escucharnos" declaró el primer ministro polaco, recordando que cuando el V4 actuó con solidaridad "ofreció un rayo de esperanza" a los países candidatos a entrar en la UE. Según Donald Tusk, "el V4 también será una de las grandes potencias" si regresan a la lealtad mutua. A su juicio, bastó una hora para definir las líneas de la agenda eslovaca.
Lanzó además una pulla a Babiš al señalar que es positivo que el jefe de Gobierno checo se comunicara siguiendo el estilo discursivo de Donald Trump. "Gracias por devolver la esperanza", expresó con sorna Tusk, pese a la reiterada llamada a la unidad por parte de todos.
No obstante, recordó Tusk, los países del V4 no coinciden en todos los asuntos y siempre ha habido ciertas diferencias, pero se trata en esencia de una cooperación leal, siendo capaces muchas veces de marcar el rumbo de las decisiones de la Unión.