La empresa ferroviaria Deutsche Bahn informa de que sus servicios se reanudarán "paso a paso" tras una avería de casi tres horas que ha paralizado todas sus operaciones en el país.
Un fallo en un sistema de comunicaciones obligó el martes por la noche a la red ferroviaria alemana a detener todos sus trenes, lo que dejó a los pasajeros tirados por todo el país. Los trenes quedaron parados en las estaciones mientras los viajeros hacían largas colas en los mostradores de información tratando de averiguar cómo llegar a sus destinos.
El principal operador ferroviario nacional, Deutsche Bahn, explicó poco antes de la 01:00, casi dos horas y media después de comunicar por primera vez la avería, que el problema se había resuelto y que el servicio se reanudaba "paso a paso".
La compañía explicó que se había producido un problema a escala nacional en el sistema de comunicaciones digitales GSM-R, utilizado para la comunicación interna en la red ferroviaria. Posteriormente indicó que ya se había identificado la causa, pero sin precisar cuál era.
La directora de DB, Evelyn Palla, aseguró al tabloide alemán 'Bild' haber logrado estabilizar la situación mediante un sistema de emergencia. Durante la interrupción, el operador ferroviario informó de que estaba entregando vales de taxi y de hotel a los pasajeros y, cuando era posible, manteniendo trenes operativos en las estaciones para que los viajeros pudieran permanecer en ellos, y pidió disculpas por la situación.
Los pasajeros se vieron obligados a improvisar planes de viaje de emergencia o buscar alternativas, y muchos viajeros internacionales contaron que, a su llegada a los grandes nudos ferroviarios, como la estación central de la capital, vieron "caras de disgusto".
"El revisor fue muy amable, pero nos dijo [que no sabía nada]", relató Reyna Ghoshal, una viajera de Atlanta, del estado de Georgia en EE.UU.. "Reservamos un autobús para las 08:00 por si acaso, pero en general no sabemos qué está pasando". En los últimos años se han multiplicado en Alemania las quejas por retrasos e incidencias en los trenes.
Deutsche Bahn, de propiedad estatal, ha comenzado a acometer profundas pero molestas reformas en las principales líneas tras años de falta de inversión, con el objetivo de mejorar su funcionamiento. En contadas ocasiones en el pasado la red ferroviaria alemana ha llegado a detener todos o la mayoría de los trenes, aunque normalmente debido a temporales y no por problemas técnicos.
GSM-R, siglas de Global System for Mobile Communications Railway, proporciona los servicios de voz y datos necesarios para la explotación ferroviaria, incluida la comunicación entre los maquinistas y los centros de control. Según la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea, este sistema se ha ido implantando en toda Europa desde el año 2000 como estándar común para las operaciones ferroviarias.