La organización enviaba mensajes haciéndose pasar por hijos que habían cambiado de número de teléfono para pedir transferencias urgentes. La Policía ha detenido a diez personas tras identificar a unas 500 víctimas y un fraude cercano a los tres millones de euros en España.
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en la provincia de Valencia que presuntamente estafó cerca de tres millones de euros mediante el conocido fraude del "hijo en apuros", una modalidad que consiste en hacerse pasar por un familiar que ha cambiado de número de teléfono para solicitar con urgencia transferencias de dinero. La investigación ha permitido identificar por el momento a unas 500 víctimas repartidas por toda España.
La operación se ha saldado con la detención de diez personas por su presunta implicación en delitos de organización criminal, estafa y blanqueo de capitales. Seis de los arrestados han ingresado en prisión por orden judicial.
La investigación comenzó en mayo de 2025. Desde entonces, los agentes han recopilado más de 500 atestados policiales y analizado más de 500.000 registros relacionados con mensajes, llamadas telefónicas y transferencias bancarias para reconstruir el funcionamiento de la organización.
Según la Policía, el entramado operaba de forma altamente estructurada. En la cúpula se encontraban el presunto líder y otros tres responsables encargados de dirigir la actividad. Desde una vivienda situada en el municipio valenciano de Bétera coordinaban el envío masivo de mensajes fraudulentos y supervisaban a otros miembros dedicados a captar víctimas. Un tercer grupo se encargaba de blanquear los beneficios obtenidos mediante las estafas.
La investigación permitió además descubrir que parte del dinero obtenido era presuntamente blanqueado a través de empresas dedicadas al alquiler de vehículos de alta gama en Ibiza durante la temporada estival. Según la Policía, los principales investigados llegaron a obtener beneficios de hasta 100.000 euros en una sola mañana y mantenían un elevado nivel de vida financiado, presuntamente, con el dinero procedente de las estafas.