El régimen propuesto de detección de material de abuso sexual infantil fue rechazado por el Parlamento Europeo en marzo y reactivarlo podría descarrilar las negociaciones sobre una ley de mayor alcance.
Los gobiernos europeos intentan resucitar un régimen temporal que permite a los servicios de mensajería analizar contenidos en busca de material de abuso sexual infantil, pero la iniciativa amenaza con complicar los esfuerzos para aprobar un marco jurídico de largo plazo.
Los embajadores de la UE acordaron el viernes seguir adelante con una prórroga temporal del marco jurídico que permite a plataformas como WhatsApp y Messenger adoptar medidas para identificar a usuarios sospechosos de compartir material de abuso sexual infantil (CSAM).
La iniciativa, propuesta por la presidencia chipriota del Consejo de la UE, sería inédita, dado que el Parlamento Europeo ya votó en marzo en contra de prolongar el régimen temporal.
Los eurodiputados advierten de que, si el Consejo sigue adelante con el instrumento temporal pese al claro rechazo de la Eurocámara, se complicarán las negociaciones en curso para elaborar un marco de lucha contra el CSAM.
"Desde el Parlamento Europeo siempre hemos estado a favor de una detección dirigida", declaró a Euronews la eurodiputada Birgit Sippel (Alemania/S&D). "Con todos los avances logrados hasta ahora en el marco jurídico a largo plazo, reabrir el debate sobre una posible prolongación de la excepción provisional entorpecería esas negociaciones".
La medida provisional se concibió como una derogación de determinadas normas de la UE sobre la privacidad de las comunicaciones electrónicas hasta que entrara en vigor una regulación permanente sobre CSAM.
La legislación permanente, bautizada 'control de chats' por sus críticos, ha resultado polémica entre los países de la UE y los legisladores por sus implicaciones para la privacidad, en particular por su efecto en las comunicaciones cifradas de extremo a extremo.
En una nota distribuida a principios de esta semana y a la que ha tenido acceso Euronews, la presidencia chipriota invitó a los Estados miembros a "considerar cuidadosamente la adopción de una posición en primera lectura por parte del Consejo, aun cuando ello no tendría precedentes en las actuales circunstancias, en las que el Parlamento Europeo ha rechazado la propuesta de la Comisión".
La iniciativa fue impulsada, paradójicamente, por la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. Pese a la falta de consenso en su propia institución, pidió a los líderes de la UE reunidos en el Consejo Europeo del 18 de junio que dieran impulso al expediente provisional.
No está claro si Metsola coordinó este paso con el resto de su grupo político, el Partido Popular Europeo (PPE) de centroderecha, el más numeroso de la Cámara. La oficina del eurodiputado Javier Zarzalejos, que sigue el expediente para el PPE, declinó comentar a Euronews.
Los eurodiputados progresistas, en cambio, ven la maniobra como un intento frontal tanto del PPE como del Consejo de ignorar la voluntad de la mayoría parlamentaria.
"Intentar reabrir las negociaciones con trucos procedimentales dudosos no las hará más fructíferas y socava la posición del Parlamento", declaró a Euronews la eurodiputada Markéta Gregorová (Chequia/Verdes/ALE).
La próxima sesión de negociaciones interinstitucionales sobre el reglamento CSAM tendrá lugar el lunes. Mientras los responsables políticos de la UE siguen lejos de un acuerdo sobre este delicado expediente, cualquier intento de resucitar la excepción provisional se percibe como una posible distracción.
"En estos momentos se trabaja en el reglamento permanente para adoptar medidas legales, específicas y proporcionadas, en eso debemos centrarnos", agregó Gregorová.