El presidente de EE.UU., Donald Trump amenaza con aranceles del 100% a los países europeos que mantengan una tasa digital y asegura que revisará los acuerdos comerciales existentes.
El presidente estadounidense Donald Trump amenazó el viernes con imponer un arancel del 100% a las importaciones procedentes de cualquier país que aplique un impuesto a los servicios digitales prestados por empresas de Estados Unidos.
En un mensaje en redes sociales, Trump apuntó especialmente a los países europeos que, según dijo, están debatiendo la 'inminente' puesta en marcha de impuestos a las empresas estadounidenses.
El presidente estadounidense ha intentado en repetidas ocasiones utilizar los aranceles para disuadir este tipo de impuestos, pero muchos países buscan nuevas fuentes de ingresos a medida que sus economías operan cada vez más en ámbitos digitales dominados por empresas estadounidenses.
"Ruego que esta declaración sirva para dejar claro que cualquier país que imponga tal impuesto se enfrentará de inmediato a un arancel del 100% sobre todos y cada uno de los bienes enviados a Estados Unidos", escribió Trump.
Explicó además que este nuevo impuesto prevalecería sobre cualquier acuerdo comercial negociado con anterioridad. Trump señaló que la penalización se aplicaría a cualquier país que siguiera adelante con ese impuesto, aunque en su mensaje mencionó en particular a los países europeos.
Trump pone en riesgo el acuerdo comercial con la UE por la tasa digital
Trump se ha opuesto de forma constante a los intentos internacionales de gravar o regular a las grandes tecnológicas estadounidenses. El año pasado amenazó con nuevos aranceles a cualquier país que intentara hacerlo y escribió en un mensaje publicado en agosto que los impuestos y regulaciones digitales "están concebidos para perjudicar o discriminar a la tecnología estadounidense".
La advertencia llega justo antes de que venza el plazo del 4 de julio fijado por Trump para que la Unión Europea y Estados Unidos empiecen a aplicar un acuerdo comercial que limita la mayoría de los aranceles a las exportaciones de la UE al 15%.
La UE cerró ese acuerdo comercial con Estados Unidos en mayo. Llegó después de meses de debate interno en el bloque, tras el acuerdo provisional que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, había alcanzado el año pasado durante una visita al campo de golf de Trump en Escocia.
La cuestión del impuesto digital sigue sin resolverse
Los impuestos digitales quedaron fuera de ese pacto y siguen siendo una de las principales fuentes de fricción entre Estados Unidos y el bloque europeo. Si bien el Gobierno estadounidense ha puesto en marcha anteriormente investigaciones en virtud de la Sección 301 sobre los impuestos a los servicios digitales, sigue sin estar claro cómo piensa Trump hacer efectiva su última amenaza o si los aranceles se aplicarán de forma global o se dirigirán primero a países concretos.
El Reino Unido aplica su propio impuesto del 2%
El Reino Unido, ya fuera de la UE, ha aplicado su propio impuesto del 2% sobre los servicios digitales desde 2020, que grava los ingresos generados por motores de búsqueda, plataformas de redes sociales y mercados en línea que "obtienen valor" de los usuarios británicos.
En un documento de política publicado entonces, el Gobierno británico defendía que las normas vigentes del impuesto de sociedades para las empresas digitales habían "provocado una falta de alineación entre el lugar donde se gravan los beneficios y el lugar donde se crea el valor".
El impuesto británico establece umbrales específicos, de modo que lo pagan principalmente las grandes multinacionales. La medida se introdujo para "garantizar que las grandes empresas multinacionales sujetas a este impuesto hagan una contribución justa al sostenimiento de los servicios públicos esenciales", señalaba el documento.