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Trump recrudece la guerra comercial con Canadá con nuevos aranceles del 50%

ARCHIVO - El presidente Donald Trump habla durante un acto para anunciar nuevos aranceles en el Jardín de Rosas de la Casa Blanca, el dos de abril de 2025, en Washington.
ARCHIVO - El presidente Donald Trump habla durante un acto para anunciar nuevos aranceles en el Jardín de Rosas de la Casa Blanca, el dos de abril de 2025, en Washington. Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Angela Barnes
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El presidente Donald Trump impuso este lunes aranceles del 50 % a la mayoría de los productos canadienses, alegando que Canadá discrimina injustamente a los automóviles, el alcohol y los lácteos de Estados Unidos.

La medida podría desatar una nueva ola de caos económico, con riesgo de una inflación más alta y de un mayor deterioro de las relaciones entre dos países que habían sido profundamente interdependientes antes del regreso de Trump a la Casa Blanca. El alto cargo del Gobierno que adelantó la medida afirmó que Canadá fue una de las pocas naciones, además de China, que respondió a los anteriores aranceles de Trump y que debe rendir cuentas.

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Ese responsable, que pidió mantener el anonimato en una llamada con periodistas en la que adelantó las decisiones del presidente, explicó que Trump firmó tres proclamas para activar los aranceles al amparo de la sección 338 de la Ley de Comercio de 1930. Varios legisladores demócratas propusieron el año pasado derogar esa sección porque consideran que Trump podría utilizarla para desestabilizar la economía.

Los nuevos aranceles del 50% excluirían los productos energéticos, la potasa, el pescado y los minerales críticos, pero se aplicarían a bienes que hasta ahora estaban protegidos de los impuestos a la importación por el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, el USMCA. Ese pacto comercial de 2020 no fue renovado por Estados Unidos, lo que ha abierto una nueva ronda de negociaciones que podría prolongarse hasta 2036.

La Casa Blanca indicó en una ficha informativa que los aranceles entrarían en vigor en 30 días, lo que deja margen para la negociación, ya que Trump no siempre ha llevado a cabo las subidas de impuestos a las importaciones que anuncia.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, señaló en un comunicado que su Gobierno cree en "los beneficios de un comercio libre y justo", tras haber firmado "más de 20 nuevos acuerdos económicos y de seguridad". Añadió que Canadá está dispuesto a negociar con la Administración Trump.

"Esta disputa comercial ha incrementado los costes para las familias, especialmente en Estados Unidos", afirmó Carney. "Canadá está preparado para implicarse de forma intensa para resolver los asuntos pendientes con Estados Unidos en beneficio mutuo de nuestros ciudadanos".

El primer ministro canadiense Mark Carney ha publicado una declaración en la que condena la decisión de la Administración Trump de aplicar el nuevo arancel, calificándolo como una violación directa del Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México (CUSMA/T-MEC). Ante esta y otras medidas unilaterales previas —como los gravámenes al sector automotriz—, Canadá sostiene que ha actuado en legítima defensa igualando dichas medidas, mientras provincias, territorios y ciudadanos se unen para proteger la economía, la soberanía y el bienestar de los trabajadores, familias y empresas del país.

A pesar del conflicto comercial, que según el comunicado está incrementando los costos para los consumidores (especialmente en EE.UU.), Canadá reafirma su compromiso con el comercio libre y justo. Carney señala que han presentado propuestas detalladas para resolver la disputa y modernizar el acuerdo comercial, mostrándose dispuestos a intensificar las negociaciones en las próximas semanas, aunque dejando claro que tomarán todas las acciones necesarias para fortalecer la posición interna de la nación.

Canadá afronta el riesgo de una guerra comercial más amplia

Aun así, los aranceles podrían derivar en una guerra comercial más amplia a medida que Canadá intenta defender su economía. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, anticipó un posible enfrentamiento. "Si estos aranceles siguen adelante, Canadá debería responder arancel por arancel, dólar por dólar", escribió Ford en las redes sociales.

Candace Laing, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Canadá, calificó de "lamentables" las medidas de la Administración Trump, pero subrayó que los dos países deben aprovechar el periodo de 30 días antes de la entrada en vigor de los aranceles "para lograr avances significativos en el impulso de unas conversaciones formales".

Chris Swonger, director ejecutivo del Distilled Spirits Council of the United States, reclamó también un acuerdo: "Animamos a los responsables políticos de ambos lados de la frontera a buscar una solución negociada que restablezca el acceso al mercado para las bebidas espirituosas estadounidenses y evite nuevos daños al sector de la hostelería en Estados Unidos".

Pero la utilización de una ley de la época de la Gran Depresión para imponer los aranceles amplía algunos de los riesgos, ya que esos gravámenes podrían aplicarse a otros socios comerciales de Estados Unidos, no solo a Canadá, e introducir una "incertidumbre masiva" en la economía global, según Scott Lincicome, vicepresidente de economía general en el Cato Institute, un laboratorio de ideas libertario. "Hemos cruzado el Rubicón", afirmó Lincicome. "La invocación de la sección 338 es la opción nuclear en materia de aranceles de Trump".

Los aranceles suponen también un desafío político para Trump

Los nuevos aranceles conllevan graves riesgos políticos y económicos para Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que está en juego el control del Congreso. Sus aranceles del 'Liberation Day' de abril del año pasado provocaron un desplome de los mercados financieros ante el temor a la inflación y a una recesión, lo que le llevó a rebajar los tipos arancelarios durante un periodo de negociación.

El Tribunal Supremo dictaminó en febrero que Trump no tenía autoridad legal para imponer los aranceles declarando una emergencia económica, lo que obligó a la Administración a buscar vías alternativas para subir los impuestos a la importación apoyándose en distintos instrumentos jurídicos.

Los aranceles son impuestos a las importaciones que las empresas pueden repercutir a los consumidores en forma de precios más altos. El presidente sostiene que los costes generados por los aranceles harán que la producción se relocalice en Estados Unidos, aunque en los datos económicos hay pocas pruebas de ello.

"Estos nuevos impuestos subirán los precios para las familias estadounidenses y probablemente provocarán represalias contra las mismas industrias que Trump supuestamente quiere proteger", afirmó la congresista demócrata por Washington Suzan DelBene, que preside el Comité de Campaña Demócrata para el Congreso.

Los últimos impuestos a la importación podrían agravar la mala imagen de Trump en materia económica. Prometió a los votantes durante la campaña presidencial que bajaría los precios, pero la tasa anual de inflación ha aumentado desde que llegó a la Casa Blanca, ya que los aranceles y la guerra en Irán están empujando al alza los precios del petróleo.

Trump ha arremetido repetidamente contra Canadá por cuestiones comerciales

El alto cargo de la Administración Trump señaló que el presidente también había pedido a sus asesores que estudiaran nuevos aranceles contra Canadá porque sus incendios forestales perjudican la calidad del aire en Estados Unidos. Trump ya había amenazado públicamente con hacerlo en mensajes en las redes sociales.

En la final del Mundial del domingo, Trump siguió el partido junto a Carney. El responsable de la Administración Trump aseguró que ese encuentro no fue una reunión de trabajo para tratar cuestiones comerciales y aranceles.

En sus proclamas, Trump sostiene que Canadá discrimina a los automóviles, el alcohol y el queso estadounidenses respecto a otros países, pero su argumento se basa en buena medida en las medidas de represalia adoptadas por Canadá después de que el presidente estadounidense impusiera aranceles al país con el pretexto de que debía hacer más para frenar el contrabando de fentanilo.

Trump señaló en su proclama sobre el sector del automóvil que Canadá mantiene, desde abril de 2025, un arancel del 25% sobre las importaciones de vehículos de motor estadounidenses que no cumplen las condiciones para recibir un trato preferente en el marco del USMCA.

La Casa Blanca indicó que, en el caso del alcohol, todas salvo dos provincias y territorios canadienses detuvieron desde el año pasado la compra y la venta al por menor de bebidas alcohólicas estadounidenses, una medida que fue también una respuesta a los aranceles de Trump y a sus provocaciones sobre convertir a Canadá en el estado número 51.

Trump lleva tiempo criticando el trato que Canadá da al queso estadounidense y en su proclama afirma que Canadá discrimina a Estados Unidos frente a Europa en materia de productos lácteos.

Trump y Carney han mantenido una relación fría. Carney, antiguo banquero central, prometió durante su campaña electoral del año pasado que lucharía con uñas y dientes por Canadá.

En el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, el pasado enero, Carney criticó a Trump, sin mencionarlo directamente, al afirmar que los países "más poderosos" están utilizando la economía para coaccionar a las naciones menos poderosas. Trump respondió entonces: "Canadá vive gracias a Estados Unidos".

Fuentes adicionales • AP

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