El candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta obtuvo únicamente el apoyo de sus 53 diputados, insuficientes para alcanzar la mayoría absoluta. Una segunda votación el jueves decidirá su investidura si logra el respaldo o la abstención de Vox.
El presidente en funciones de la Junta de Andalucía y candidato del Partido Popular a la reelección, Juan Manuel Moreno Bonilla, no logró este martes superar la primera votación del debate de investidura en el Parlamento andaluz al quedarse sin el apoyo de Vox, socio imprescindible para continuar al frente del Gobierno autonómico.
Moreno recibió los 53 votos de los diputados del PP, dos menos de los 55 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta de la Cámara. En contra votaron los 15 parlamentarios de Vox, además de PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, que sumaron 56 votos negativos.
El candidato popular volverá a someterse a una segunda votación el jueves. En esa ocasión ya no necesitará mayoría absoluta, sino mayoría simple, por lo que un eventual acuerdo o la abstención de Vox bastaría para permitir su investidura.
Vox mantiene la presión sobre el PP
El resultado confirma el bloqueo entre PP y Vox tras las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo, en las que los populares fueron la fuerza más votada con 53 escaños, pero perdieron la mayoría absoluta de la que habían disfrutado durante la anterior legislatura. Desde entonces, Moreno necesita el apoyo de Vox para ser reelegido presidente de la Junta.
Durante el debate, el portavoz parlamentario de Vox, Manuel Gavira, justificó el voto en contra por la falta de un acuerdo con el PP y reclamó un pacto de legislatura que incorpore las principales prioridades de su formación. "Sí a la prioridad nacional, no al fanatismo climático", afirmó al defender las condiciones de su partido para facilitar la investidura. Moreno, por su parte, se mostró convencido de que aún es posible alcanzar un entendimiento antes de la segunda votación
Los grupos de la izquierda también rechazaron la candidatura del dirigente popular y criticaron las negociaciones abiertas entre PP y Vox.
Si Moreno tampoco logra ser investido el jueves, Andalucía iniciará un periodo de hasta dos meses para intentar elegir a un presidente. Si transcurrido ese plazo ningún candidato obtiene la confianza del Parlamento, se convocarán nuevas elecciones autonómicas.