La reunión contará con más de 70.000 agentes de seguridad. Donald Trump, crítico con la OTAN, viajará a Turquía para reunirse con el presidente ucraniano.
En Ankara rigen estrictas medidas de seguridad mientras la capital turca se prepara para acoger la cumbre de líderes de la OTAN. El gobernador de la ciudad ha impuesto medidas especiales de seguridad y de tráfico antes de la reunión anual.
Según la agencia estatal turca Anadolu, durante la cumbre se desplegarán 70.000 efectivos de seguridad, entre ellos 55.000 gendarmes y policías. Entre las medidas figura la prohibición de entrada de vehículos pesados de transporte de mercancías en la ciudad del cinco al 10 de julio, mientras que las motos no podrán acceder a las zonas de seguridad designadas.
La cumbre de la OTAN y el foro de la industria de defensa que se celebran en Ankara los días 7 y 8 de julio reúnen a altos cargos de la Alianza, de los países aliados y de los socios, así como a responsables del sector. El foro se centra en cómo avanzan los aliados hacia el objetivo de importancia histórica de la OTAN de que cada Estado destine al menos el 5% de su PIB a defensa.
El presidente estadounidense, que con frecuencia critica a la OTAN, también viajará a Ankara, donde está previsto que se reúna el miércoles con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski para debatir a puerta cerrada las posibles vías para poner fin a la guerra en Ucrania.
Según informó la Casa Blanca, Donald Trump mantendrá también encuentros bilaterales con los presidentes de Turquía y Siria. En esta cumbre de la OTAN, Hungría estará representada por primera vez por el primer ministro Péter Magyar. Viajarán con el jefe del Ejecutivo la ministra de Exteriores Anita Orbán y el ministro de Defensa Romulusz Ruszin-Szendi.
El primer ministro ha indicado que, en lugar de utilizar un avión de las Fuerzas Armadas, volará a Turquía en un vuelo regular de pasajeros y que el alojamiento reservado previamente por el anterior Gobierno se ha cambiado por un hotel más modesto.