¿Seguirán siendo los Alpes la inagotable "reserva de agua" de Europa? El proyecto Waterwise está recopilando una cantidad de datos sin precedentes de todas las cumbres alpinas para comprender mejor la vulnerabilidad de las cuencas hidrográficas de cabecera.
Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el deshielo de los glaciares alpinos pone en peligro el suministro de agua de las comunidades de montaña y de los millones de personas que viven aguas abajo. Se calcula que la cordillera más grande de Europa se está calentando aproximadamente el doble de rápido que la media mundial.
La Reserva Natural de Contamines-Montjoie, cerca de la vertiente francesa del Mont Blanc, es uno de los emplazamientos piloto del proyecto transnacional Waterwise, cuyo objetivo es elaborar modelos sobre cómo evolucionarán los recursos hídricos alpinos ante diferentes escenarios climáticos y las diversas presiones que afectarán a estos ecosistemas en el futuro.
En esencia, el proyecto tiene como objetivo tender puentes entre los científicos y las comunidades locales para diseñar conjuntamente estrategias sostenibles en materia de agua.
"Solo protegemos lo que conocemos. Este proyecto tiene como objetivo ampliar los conocimientos y, por lo tanto, reforzar la protección", afirma Geoffrey Garcel, guardián de la reserva, quien subió hasta el Plan Jovet, donde se encuentran dos lagos cerca de un glaciar desaparecido. Como ocurre con muchas cabeceras hidrográficas, se trata de una zona de difícil acceso, donde recopilar datos sobre el estado del agua puede resultar complicado.
Waterwise tiene como objetivo recopilar una gran cantidad de información ya existente y recabar los datos que faltan mediante estudios de campo y la instalación de sensores ligeros, conocidos como "rocas inteligentes", colocados en el interior de los cursos de agua. Los datos recopilados incluyen información sobre la cantidad de agua, el estado ecológico o la temperatura. Esta información se cruza con datos socioeconómicos relacionados con la agricultura, la producción de energía y el turismo.
La Reserva de Contamines-Montjoie, por ejemplo, es atravesada cada año por miles de excursionistas que recorren el famoso Tour del Mont Blanc. En verano, los rebaños de vacas pastan junto a los arroyos de montaña. La empresa energética francesa EDF capta parte del agua para abastecer una central eléctrica situada en el valle vecino. Estas presiones han llevado a la reserva a adoptar medidas de adaptación en los últimos años.
Los datos recopilados por Waterwise también servirán para alimentar una "caja de herramientas" digital de acceso abierto que permitirá a responsables políticos y otros actores de las comunidades alpinas debatir conjuntamente las medidas de adaptación necesarias para garantizar la resiliencia de sus territorios. Aprovechar el conocimiento de las partes interesadas del territorio de montaña es otro de los ejes importantes de Waterwise.
Con un presupuesto total de 2,69 millones de euros, el proyecto Waterwise cuenta con una cofinanciación de 1,61 millones de euros procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Reúne a 12 socios de Francia, Alemania, Suiza, Austria y Eslovenia.