Cuatro personas han sido detenidas en una operación conjunta de la Guardia Civil, la Gendarmería francesa y Europol por introducir ilegalmente en España al menos 46.000 toneladas de residuos procedentes de Francia, que posteriormente eran enterrados con documentación falsificada.
La Guardia Civil española, en colaboración con la Gendarmería francesa y Europol, ha detenido a cuatro personas acusadas de cometer un fraude medioambiental y tráfico ilegal de residuos, por la introducción en España de al menos 46.000 toneladas de basura procedentes de Francia, informó el lunes el Ministerio del Interior.
La investigación, que se enmarca en la operación Franger, comenzó en 2022, cuando las autoridades españolas realizaron una inspección en una planta de gestión de residuos, situada en la provincia de Barcelona, que vertía materiales procedentes de grandes obras en suelos agrícolas. Posteriormente, se detectó que muchos de esos residuos procedían de empresas francesas.
Los detenidos son dos hombres, de 39 y 70 años de edad, y de nacionalidad española y francesa, respectivamente; así como dos mujeres, de 62 y 66 años, de nacionalidad española e italiana.
La trama, asentada en Barcelona, utilizaba documentación falsa para justificar la entrada de residuos municipales e industriales procedentes de Francia bajo denominaciones como "producto" o "tierras", que a continuación enterraba en suelo español, sin seguir los procedimientos establecidos, poniendo así en riesgo tanto al medioambiente como a la población de la zona.
Los análisis detectaron hidrocarburos y metales pesados
En estos vertidos, según los análisis oficiales realizados en el transcurso de la investigación, se hallaron numerosos residuos peligrosos, como hidrocarburos y metales pesados, de gran toxicidad. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) tiene previsto realizar un informe técnico propio para valorar el riesgo generado por el grupo criminal.
En la operación, cuya fase de explotación se llevó a cabo los días 23 y 24 de junio, participaron más de un centenar de agentes, tanto de la Guardia Civil, como de la Gendarmería y de Europol, que asistieron en labores tecnológicas y de información. "Por parte de la Guardia Civil intervinieron unidades especializadas en protección de la naturaleza, investigación criminal, fiscal y fronteras, seguridad ciudadana y apoyo operativo", detalla el comunicado de Interior.
Se realizaron tres registros en domicilios y empresas situados en las localidades de Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei y Sant Esteve Sesrovires, en la provincia de Barcelona, además de un cuarto en una residencia situada en la provincia de Gerona. Las autoridades se incautaron de "abundante documentación, archivos contables, dispositivos electrónicos, teléfonos móviles y ordenadores".
Los detenidos se enfrentan a cargos por delitos contra los recursos naturales y el medioambiente, falsedad documental, contra la Hacienda Pública, estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevos arrestos.