Cuatro personas han sido detenidas en España, Portugal y Panamá por presuntas estafas de inversión, fraude del CEO y facturas falsas. La organización gestionaba 800 cuentas bancarias y contaba con 67 testaferros extranjeros.
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente al fraude informático en varios países europeos, con la que sus miembros habrían conseguido apropiarse de 140 millones de euros.
La operación se ha saldado con cuatro detenidos: dos en Portugal, uno en España y uno en Panamá, señalados como responsables de estafas en plataformas falsas de inversión, fraude del CEO, facturación falsa y ataques de tipo 'Man in the Middle'. El operativo, desarrollado en los tres países, ha contado con el apoyo de Europol e Interpol.
Una trama con apariencia de negocio legal
La investigación arrancó cuando los agentes detectaron una actividad empresarial en apariencia legítima que resultó compatible con el blanqueo de capitales, desarrollada por nueve personas físicas y 19 sociedades mercantiles.
El seguimiento de cuentas bancarias, la revisión de la constitución de empresas y la apertura de cuentas, las vigilancias, las escuchas telefónicas y las solicitudes de cooperación internacional permitieron a la Policía dimensionar el alcance de la red, así como identificar a quienes ejercían funciones de gestión y a las 'mulas' bancarias, nacionalizadas en distintos países europeos.
800 cuentas bancarias y 67 testaferros
Para blanquear el dinero, la organización montó una red de más de 800 cuentas bancarias y 120 mercantiles en las que ingresaban el capital estafado a sus víctimas, que después dispersaban mediante movimientos en cadena para dificultar su rastreo.
Según la Policía, el flujo económico detectado ya supera los 94 millones de euros, a los que se suman 61 millones defraudados en 2024 a través de la estafa del CEO. Para mover ese dinero, la trama se apoyó en 67 ciudadanos europeos que llegaban a España, constituían empresas y abrían cuentas bancarias por todo el territorio nacional sin residir realmente en el país.
De Barcelona a Oporto y Panama
La primera fase operativa se dirigió contra los responsables de crear y coordinar la red, con seis entradas y registros en Barcelona, Gerona y Tarragona, además de en Oporto, ciudad portuguesa a la que se había trasladado en febrero el principal investigado.
Ese cambio de residencia obligó a coordinar una acción conjunta entre España y Portugal a través de Europol, con órdenes europeas de investigación y una orden europea de detención y entrega contra él y su pareja. Otro de los cabecillas, encargado de la infraestructura financiera de la trama y con una auténtica "gestoría del fraude" en su domicilio, había huido de España pasando por varios países hasta instalarse en Panamá, donde fue detenido gracias a Interpol y a las autoridades locales.
Un tercer investigado, que ejercía de "pastor de mulas" junto a otros miembros afincados en Cataluña, viajó a Panamá en marzo y fue arrestado allí en una operación coordinada entre Interpol, la Agregaduría de Interior del Consulado español y la policía panameña.
Tres millones de euros bloqueados
Los agentes intervinieron más de 170 teléfonos inteligentes y 15 ordenadores utilizados para ejecutar las miles de transferencias del entramado, además de bloquear tres millones de euros de origen fraudulento, que quedan a disposición de las víctimas.
Con las detenciones y los registros, la Policía Nacional da por desmantelada la red tanto en territorio español como en sus ramificaciones internacionales.