Google ha retirado de Google Play varias aplicaciones rusas, entre ellas VK y MAX, después de que la Unión Europea las incluyera en su último paquete de sanciones por sus vínculos con el Kremlin.
Las aplicaciones de la red social rusa VK y del servicio de mensajería nacional MAX han desaparecido de la tienda de aplicaciones Google Play. La decisión del gigante tecnológico estadounidense se produjo tras una medida similar de Apple, que en junio retiró de su tienda estas aplicaciones de desarrollo ruso. Oficialmente ninguna de las dos compañías estadounidenses ha comentado estas acciones, pero sus filiales europeas están obligadas a cumplir la normativa vigente en la UE.
El servicio de mensajería MAX, controlado por el Kremlin, se instala de antemano en todos los nuevos dispositivos móviles que se venden en Rusia. Desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en Ucrania, las autoridades rusas han prohibido el acceso a aplicaciones tan populares como Instagram, Facebook y WhatsApp. Los ciudadanos rusos sortean estos bloqueos mediante VPN.
En la declaración oficial del Consejo de la UE que explica las sanciones se afirma: "La aplicación MAX está bajo el control del FSB, contiene amplias funciones de vigilancia que posteriormente se utilizaron para medidas represivas contra los usuarios que critican la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania o publican otros contenidos prohibidos por las autoridades".
La empresa VK ha confirmado que las aplicaciones han desaparecido y ha añadido que los servicios y aplicaciones instalados previamente siguen funcionando con normalidad, sin restricciones, y que las aplicaciones siguen estando disponibles para su instalación en la tienda RuStore. La Unión Europea también ha impuesto sanciones a tres empresas rusas y a sus altos directivos que desarrollan, fabrican y venden equipos destinados a bloquear internet y a la vigilancia.
Estas restricciones habían sido defendidas por representantes de la oposición rusa. El responsable del área internacional del opositor Fondo de lucha contra la corrupción calificó la desaparición de las aplicaciones VK y MAX de Google Play como "un resultado directo de las sanciones de la UE y de la presión general".