En los últimos años, la OTAN ha estado en el centro del debate por la guerra de Rusia en Ucrania y las amenazas de Donald Trump. La percepción ciudadana sigue siendo mayoritariamente positiva, aunque con diferencias entre países.
En los últimos años casi no ha habido semana en la que la OTAN no haya sido noticia. La invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, que entra ya en su quinto año, sigue siendo una prioridad para la alianza militar, que reafirma su apoyo firme a Kiev mientras los aliados europeos se movilizan para reforzar sus propias defensas.
El presidente estadounidense Donald Trump ha aprovechado su segundo mandato para sacudir la OTAN hasta sus cimientos, desde amenazas de arrebatar Groenlandia a Dinamarca y anexar Canadá (ambos también miembros), hasta críticas por lo que él considera una falta de gasto en Defensa por parte de otros países y advertencias de que podría retirar a Estados Unidos de la alianza.
Con todo, frente a la crisis, la OTAN parece estar capeando el temporal ante la opinión pública. Según un estudio del Pew Research Center, la mayoría de los ciudadanos de los países miembros de la OTAN tienen una buena impresión de la organización.
En concreto, la OTAN se percibe de forma positiva en la mayoría de los 13 países encuestados, especialmente en Polonia (78%), Suecia (74%), Alemania (73%) y Hungría (72%). La mayoría de los encuestados en los países miembros no europeos, Canadá (67%) y Estados Unidos (57%), también tienen una impresión favorable.
La brecha entre países y generaciones
No obstante, la situación no es igual en todos los países. Los españoles se dividen entre un 48% de opiniones desfavorables y un 44% de favorables respecto a la OTAN, mientras una clara mayoría de los encuestados griegos y turcos (ambos 59%) tiene una visión negativa.
Las opiniones positivas sobre la OTAN han disminuido en Francia (-7%), Italia (-6%) y Estados Unidos (-3%) respecto al año pasado, según Pew Research, pero han subido en Grecia (+8%). También se observan diferencias entre grupos demográficos en cada Estado miembro.
En Estados Unidos hay una clara brecha partidista que refleja el aparente desdén de la administración Trump hacia la alianza. El 75% de los demócratas tiene una opinión favorable de la OTAN, frente al 42% de los republicanos de Trump.
En Hungría, por su parte, el 87% de los adultos de entre 18 y 34 años tiene una opinión positiva de la OTAN, frente al 64% de los mayores de 50 años. Una tendencia similar se observa en Alemania, Italia, Países Bajos y Estados Unidos.
Rusia, impopular en toda Europa
El estudio también analizó la percepción de Rusia y de su presidente, Vladímir Putin, en cada país. Todos los miembros de la OTAN incluidos en la encuesta expresaron una opinión desfavorable de Rusia, algo especialmente claro en Suecia (94%), Polonia (86%) y Países Bajos (85%). En Turquía, las opiniones negativas apenas superan a las positivas, con un 49% frente a un 47%.
Si se toma Europa en su conjunto, Rusia es de forma constante impopular, al menos seis de cada diez adultos en cada país europeo encuestado expresaron una opinión desfavorable de Rusia, incluidas claras mayorías que tienen una opinión muydesfavorable en Países Bajos, Polonia y Suecia. La tendencia es similar en el caso de Putin. Mayorías en Europa y América dicen que no confían en que él "haga lo correcto en los asuntos internacionales".
El presidente ruso registra los niveles de confianza más bajos en Polonia, Suecia, España y Países Bajos entre los miembros de la OTAN encuestados. Los índices más altos se dan en Turquía, Grecia y Hungría, aunque siguen siendo minoritarios (39%, 35% y 33% respectivamente).
Ciudadanos de la OTAN, divididos sobre Zelenski
En cuanto a la percepción del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, los ciudadanos de los países de la OTAN tienden a estar divididos, a pesar del apoyo continuado de la alianza a Ucrania.
Los suecos (83%), los británicos (68%) y los neerlandeses (67%) son los más propensos a decir que confían en que actúe correctamente, mientras que los encuestados húngaros (78%), griegos (75%) y turcos (70%) son los más inclinados a afirmar lo contrario.
Los estadounidenses siguen siendo más proclives a confiar en Zelenski que a desconfiar de él, pese a que las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania se han vuelto mucho más inestables desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. La mitad de los encuestados en Estados Unidos afirma tener confianza en Zelenski, frente al 40% que dice no tenerla.