Las protestas por la muerte de Abderrahim Fakir derivan en disturbios mientras el Gobierno italiano resta importancia al 'escudo penal' aplicado a policías y sanitarios; 'The New York Times' compara el caso con George Floyd.
"En Italia no existe ningún modelo ICE", afirmó el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, al comentar la muerte de Abderrahim Fakir, de 42 años, fallecido en Bolonia mientras era inmovilizado por la Policía, en una entrevista con el diario 'Il Messaggero'.
Piantedosi lo argumenta así: "En Italia nadie está por encima de la ley. No existe ningún escudo penal, ni siquiera para los miembros de las fuerzas policiales, que, por otra parte, gozan de una amplia confianza tanto en Italia como en el extranjero".
Sin embargo, los vídeos grabados por testigos presenciales han dado la vuelta al mundo. En las imágenes, Fakir pide ayuda durante varios minutos antes de dejar de hablar y de moverse, mientras dos agentes lo mantienen inmovilizado en el suelo y cuatro profesionales sanitarios permanecen sin intervenir.
Las imágenes han llevado incluso a 'The New York Times' a establecer un paralelismo con la muerte de George Floyd.
Qué es el "escudo penal" y por qué no hay investigados en el caso Fakir
Mientras se esperan los resultados de la autopsia y el análisis judicial de los testimonios y las grabaciones, el mecanismo conocido como "escudo penal" se ha aplicado, en la práctica, a las seis personas implicadas: los dos agentes y los cuatro sanitarios. Así lo ha confirmado el propio ministro de Justicia, Carlo Nordio.
En una entrevista con 'Corriere della Sera', Nordio volvió a negar que exista un modelo ICE en Italia y, a la espera de los resultados de la autopsia para aclarar la dinámica de los hechos, explicó:
"La expresión 'escudo penal' sugiere una inmunidad que no existe. Lo que se evita es la inscripción automática en el registro de investigados, que se ha convertido en una especie de condena anticipada. Ahora corresponde a la magistratura determinar si existen o no causas de justificación".
El denominado 'escudo penal', o modelo 45 bis, se aplica en aquellos casos en los que un hecho potencialmente delictivo podría haberse cometido amparado por una causa de justificación, como la legítima defensa o el cumplimiento de un deber. No existe, por tanto, un procedimiento con personas inscritas formalmente como investigadas, sino una fase preliminar de comprobación.
Los dos agentes de la comisaría de Bolognina-Pontevecchio y los cuatro sanitarios del servicio de emergencias 118 que intervinieron en el barrio Pilastro de Bolonia no han sido inscritos en el registro de investigados, sino anotados en el denominado modelo 45 bis. Se trata del nuevo registro de comprobaciones preliminares introducido por el decreto de Seguridad aprobado el pasado febrero y convertido en ley en abril.
Este es, de hecho, uno de los primeros casos en Italia en los que se aplica este mecanismo. Por el momento, se sabe que los agentes utilizaron espray de pimienta para reducir a Fakir antes de inmovilizarlo en el suelo. El hombre, sin embargo, presentaba heridas en la cabeza y en el rostro. Determinar cómo se produjeron es uno de los aspectos que deberá esclarecer la investigación.
La autopsia será decisiva para determinar la causa de la muerte del hombre de 42 años. El fiscal Domenico Ambrosino y el procurador Paolo Guido trabajan para solicitar el asesoramiento de un equipo de especialistas. La hipótesis delictiva que se estudia es la de homicidio imprudente.
El abogado de la familia Fakir, Fabio Anselmo, que ha representado con éxito a otras familias de personas fallecidas durante intervenciones policiales, declaró:
"Espero no volver a ver una historia ya conocida, como ocurrió en los casos de Magherini y Aldrovandi. Sin embargo, las investigaciones sobre el caso actual, tal como exige el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, deberían ser realizadas por un cuerpo autónomo y no por el mismo al que pertenecen las personas implicadas".
Qué ocurrió en la plaza de Bolonia y por qué algunos políticos piden la dimisión del alcalde
El lunes por la noche, Bolonia volvió a concentrarse en la plaza, convocada por el alcalde, Matteo Lepore, para guardar un momento de recogimiento y promover una reflexión colectiva sobre lo ocurrido.
Tras la concentración, una parte de los asistentes inició una marcha que terminó en actos violentos y enfrentamientos con las fuerzas del orden. A raíz de los disturbios, varios dirigentes de los partidos que integran el Gobierno han pedido la dimisión del alcalde.
La concentración convocada por Lepore transcurrió de forma pacífica y sirvió para arropar a los familiares de la víctima. La hermana de Fakir, poco antes de tomar la palabra, se desmayó debido a la emoción. "Justicia" fue el grito que se elevó desde la plaza. Posteriormente, colectivos, grupos antagonistas y otros manifestantes iniciaron una marcha que llegó hasta la sede de la Prefectura, protegida por un fuerte dispositivo policial.
Fue allí donde estallaron los disturbios. Las primeras filas de manifestantes avanzaron hacia los agentes, que tuvieron que utilizar escudos y porras al menos en dos ocasiones para contenerlos. Los enfrentamientos se prolongaron hasta pasada la medianoche. Al menos un vehículo del Ayuntamiento fue incendiado. Un primer balance de las protestas y los incidentes posteriores a la concentración pacífica dejó 11 heridos leves: cinco manifestantes y seis policías.
El secretario general del Sindicato Autónomo de Policía (SAP), Stefano Paoloni, aseguró, por el contrario, que más de 50 agentes resultaron heridos durante los disturbios y pidió al alcalde de Bolonia que asumiera "toda la responsabilidad". Otro sindicato policial, el Coisp, elevó la cifra a 56 heridos. "El balance de los disturbios de anoche es un parte de guerra", afirmó su secretario general, Domenico Pianese.
Matteo Lepore explicó en una entrevista con 'la Repubblica': "Quien haya visto ese vídeo se ha quedado conmocionado. Yo, el primero. Nos hacemos muchas preguntas, pero no somos nosotros quienes debemos dar las respuestas". "Todavía faltan muchos elementos e imágenes. Se está trabajando para esclarecer por completo lo ocurrido. Algo, en cualquier caso, ha ido sin duda mal. Estaremos al lado de la familia para averiguar qué ocurrió".