Barbut había dimitido el miércoles por la mañana y criticó al Gobierno en una publicación de LinkedIn, diciendo que había incumplido sus promesas sobre un proyecto de ley agrícola para reintroducir ciertos pesticidas. Finalmente, ha optado por permanecer al frente del Ministerio.
La ministra francesa de Transición Ecológica, Monique Barbut, continuará al frente de su cartera tras ser convencida de retirar su dimisión, presentada después de la aprobación definitiva de una controvertida ley sobre pesticidas.
Según su oficina, Barbut finalmente optó por permanecer en el cargo "debido a la urgente necesidad de afrontar los impactos del cambio climático, que ya están afectando gravemente a Francia, y de abordar los apremiantes problemas de salud ambiental".
El presidente francés, Emmanuel Macron, y Barbut "acordaron discrepar sobre el proyecto de ley agrícola aprobado por el Parlamento", declaró la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, durante la reunión del Consejo de Ministros del miércoles.
"El presidente rechazó su dimisión; y acordaron tres pilares fundamentales: agua, bosques y salud ambiental, tres áreas en las que ella se ha comprometido plenamente", añadió Bregeon.
Una dimisión ya esperada
Su reacción era esperada. En la mañana del miércoles 22 de julio, Barbut anunció que presentaría ese mismo día su dimisión al presidente de la República, tras la aprobación definitiva por el Parlamento de una controvertida medida sobre pesticidas a la que se oponía.
"Contrariamente a los compromisos que se me habían hecho, el Gobierno impidió cualquier debate sobre la retirada de esta medida, aunque también contaba con el apoyo de los diputados", escribió en una publicación en LinkedIn. La ministra consideró que "este cambio de rumbo constituye (...) un retroceso medioambiental de más".
El Parlamento aprobó el martes el proyecto de ley de emergencia agrícola del Gobierno, que incluye, entre otras cosas, la reintroducción, con carácter excepcional, de determinados pesticidas autorizados en la Unión Europea pero prohibidos en Francia.
La ley prevé la posibilidad de que la Agencia de Seguridad Sanitaria (Anses) reintroduzca, bajo ciertas condiciones, el acetamiprid y el flupiradifurón para varios sectores en dificultades, en particular los de las avellanas y la remolacha.
"En 2016, Francia tomó la decisión de prohibir el acetamiprid en nombre del principio de precaución, basándose en los informes científicos disponibles. (…) Diez años después, lejos de haber disipado las preocupaciones, los estudios científicos siguen alimentando las dudas sobre sus efectos para la salud humana y el medio ambiente", denunció la expresidenta de la ONG medioambiental WWF Francia. "En estas circunstancias, el principio de precaución no ha perdido nada de su relevancia: es más necesario que nunca".
Amenazas repetidas de retirada
Un año después de la fuerte movilización ciudadana contra la ley Duplomb, que preveía el regreso del acetamiprid antes de que fuera censurada por el Consejo Constitucional, el resurgimiento de esta posibilidad sigue suscitando controversia.
Algunos diputados del bando gubernamental sugirieron el lunes al Ejecutivo que la retirara mediante una enmienda. Una propuesta rechazada por el Gobierno.
"La política no es mi mundo, y si se trata de eso, definitivamente no lo será", explicó Monique Barbut, quien ya había puesto su dimisión sobre la mesa en enero antes de ganar el arbitraje gubernamental relativo a la reintroducción de los proyectos de prospección de hidrocarburos en determinados territorios de ultramar.
Conocida por su franqueza, Monique Barbut también había amenazado en varias ocasiones con dimitir, ante los recortes en los presupuestos asignados a su ministerio.
"Lo que yo quiero son presupuestos reales para la adaptación y el Fondo Verde»(que apoya a las administraciones locales en sus inversiones al servicio de la transición ecológica), había repetido. Sin evitar nuevos recortes, consiguió mantener un nivel de financiación que consideraba necesario.