Alemania es uno de los principales aliados de Ucrania frente a la invasión rusa y mantiene la máxima alerta ante posibles sabotajes y operaciones de espionaje orquestadas desde Moscú.
Un tribunal alemán impuso este martes una pena de prisión de un año y tres meses a un ciudadano ucraniano por espiar para Rusia y contribuir a preparar posibles actos de sabotaje.
El tribunal de Stuttgart absolvió a otros dos ciudadanos ucranianos que estaban siendo juzgados por el mismo plan, que consistía en enviar a Ucrania paquetes de prueba con localizadores GPS, una operación que, según el tribunal, tenía como objetivo "perturbar el transporte y las infraestructuras".
Según el tribunal, el ucraniano, de 30 años, residía hasta hace poco en Suiza y es culpable de "espionaje con fines de sabotaje". Sin embargo, el tiempo que ya ha pasado en prisión preventiva se ha descontado de la condena y ahora será puesto en libertad.
Alemania es el principal apoyo de Ucrania en su lucha contra la invasión a gran escala de Rusia y se mantiene en máxima alerta ante posibles operaciones de sabotaje y espionaje procedentes de Moscú.
A principios de este mes se descubrió un dron cargado con explosivos cerca de un avión de carga ucraniano en el aeropuerto de Leipzig-Halle, un importante centro de transporte de material militar. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, calificó el incidente de "escenario de ataque híbrido" que podría implicar a una "potencia extranjera", aunque no mencionó a Rusia.
Alemania y otros países europeos registran una serie de avistamientos de drones
Alemania y otros países europeos han detectado en repetidas ocasiones drones sobrevolando instalaciones sensibles como aeropuertos, bases militares y plantas industriales.
Las autoridades alemanas, uno de los principales apoyos militares de Ucrania, han señalado que sospechan que Rusia organiza muchos de estos incidentes como parte de una campaña de sabotaje, espionaje y desinformación.
En julio de 2024, un paquete se incendió en la plataforma del aeropuerto de Leipzig antes de ser cargado en un avión de carga de DHL, un incidente que los servicios de seguridad trataron como un supuesto plan de sabotaje incendiario vinculado a Moscú. Rusia ha negado estar detrás de estos incidentes.