La campaña se apoyaba en documentos manipulados, perfiles falsos de diplomáticos y materiales elaborados con ayuda de la inteligencia artificial.
El 16 de agosto, sobre las 17:00, se produjo un ciberataque contra la página web de 'Radio PiK', una emisora pública regional con sede en Bydgoszcz, en el norte de Polonia.
Los piratas informáticos lograron acceder al servicio y publicaron un contenido falso que sugería que Polonia planeaba hacerse con parte del territorio de la República Checa. El artículo se titulaba: 'Medios checos: Polonia planea ocupar territorio de la República Checa, el Ministerio de Asuntos Exteriores checo ha recibido un documento'.
El redactor jefe de 'Radio PiK', Cezary Wojtczak, informó a la Agencia Polaca de Prensa (PAP) de que los ciberdelincuentes accedieron al servicio tras apoderarse de la contraseña de uno de los empleados. El caso está siendo investigado por la Oficina Central para la Lucha contra la Ciberdelincuencia. La emisora retiró la publicación falsa e informó a la opinión pública del ataque.
Según la información facilitada a PAP por la Red Científica y Académica de Ordenadores (NASK), un instituto nacional de investigación, antes incluso del ataque a la web de 'Radio PiK' ya circulaban en las redes sociales noticias falsas sobre el trazado de la frontera polaco-checa.
Por su parte, el portal de información en línea especializado en ciberseguridad 'CyberDefence24' llamó la atención sobre una cuenta que se hacía pasar por el embajador de la República Checa en Polonia, Brzetysław Dancak. En ese perfil se publicó la fotografía de un supuesto documento procedente del Ministerio polaco de Asuntos Exteriores. Del contenido se desprendía que Varsovia exigía la incorporación a Polonia de parte del territorio checo.
Contenido generado por IA
El documento resultó ser falso y, con toda probabilidad, fue generado mediante inteligencia artificial. Una de las señales que apuntan a su falta de autenticidad es la frase final, en la que se mezclan el checo y el polaco.
La cuenta que suplantaba al embajador checo también difundió una grabación generada por IA. En el vídeo, una persona presentada como Dancak supuestamente se oponía a las exigencias territoriales de Polonia.
En internet aparecieron además mensajes publicados desde perfiles que se hacían pasar por el subsecretario de Estado en el Ministerio polaco de Asuntos Exteriores, Artur Harazim. Una de las cuentas falsas trató de dar aún más credibilidad a toda la narración al publicar una supuesta "rectificación" sobre la superficie de las zonas en disputa. El mensaje sugería que se trataba de 368,44 ha y no de 638,44 ha, como había afirmado anteriormente otro participante en la campaña de desinformación.
Este tipo de actuaciones puede aprovechar un mecanismo conocido como 'fact-checking' inverso. Consiste en simular la verificación de informaciones previas, lo que puede dar la impresión de que los contenidos publicados proceden de una fuente fiable y han sido sometidos a comprobación.
Según NASK, los materiales publicados indican que uno de los principales objetivos de la campaña era provocar tensiones entre polacos y checos aprovechando un tema real y potencialmente controvertido relacionado con el trazado de la frontera.
Origen del conflicto por 368 hectáreas
El elemento de las 368 hectáreas utilizado en la campaña de desinformación remite a una disputa real sobre la delimitación de la frontera polaco-checoslovaca tras la Segunda Guerra Mundial.
Según la agencia checa CTK, Polonia presentó en aquel momento reclamaciones sobre parte de Zaolzie, hoy dentro de las fronteras checas, así como sobre zonas de Spisz y Orawa situadas en el actual territorio de Eslovaquia. Finalmente, bajo la presión del dirigente soviético Iósif Stalin, ambos Estados aceptaron una solución cuyo objetivo era fijar una frontera lo más recta y corta posible.
La cuestión fronteriza quedó finalmente delimitada en 1958. Según CTK, aquel año se llevó a cabo la demarcación definitiva de la frontera, cuya longitud se redujo en unos 80 kilómetros, con cambios en 85 tramos. Tras comparar las superficies ganadas y perdidas por ambas partes, la entonces Checoslovaquia recibió en total unas 368 hectáreas más.