Tres semanas después de la llegada masiva desde Marruecos, 18 migrantes han sido enterrados en Ceuta en tumbas numeradas, mientras una ONG marroquí reclama que se paralicen las sepulturas para intentar identificar y repatriar los cuerpos.
Un total de 18 inmigrantes fueron enterrados este viernes en el cementerio musulmán de Ceuta, tres semanas después de la crisis fronteriza que dejó decenas de muertos y provocó la entrada de más de 72.000 personas en la ciudad autónoma desde Marruecos.
Las sepulturas fueron señaladas con números para facilitar la localización de los restos en caso de que posteriormente sean reclamados por sus familiares. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas, un proceso que avanza lentamente.
Durante el entierro, un religioso islámico recitó oraciones mientras los trabajadores funerarios introducían los cuerpos, envueltos en bolsas blancas, en las sepulturas y los cubrían con tierra.
Los fallecidos forman parte de las 82 víctimas halladas por España tras la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio en Ceuta, considerada la crisis fronteriza más mortífera hasta la fecha en España.
Muchas de las víctimas murieron ahogadas o durante una avalancha mientras intentaban atravesar un espigón situado cerca de uno de los pasos fronterizos. Está previsto que en los próximos días sean enterrados más migrantes.
Una ONG marroquí pide paralizar los entierros
La Asociación Marroquí de Derechos Humanos ha reclamado que se suspendan los entierros en Ceuta hasta que se hayan agotado las posibilidades de identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a Marruecos, país de origen de la mayoría de las personas que participaron en la entrada masiva.
La organización pidió al Ministerio de Exteriores marroquí que garantice que "los cuerpos sean devueltos a las familias para que puedan ser enterrados con dignidad". La ONG calificó los entierros en Ceuta de una "nueva tragedia humana" que se suma al "desastre del desplazamiento y las personas desaparecidas".
Un portavoz del Gobierno de Ceuta aseguró la semana pasada que los trámites necesarios para repatriar los cuerpos ya estaban completados, pero que Marruecos no los había aceptado. El Ministerio de Exteriores marroquí no respondió a las preguntas de Associated Press sobre los entierros iniciados este viernes ni sobre las afirmaciones de que Rabat estaría bloqueando la repatriación de los cuerpos de migrantes ya identificados.
Miles de inmigrantes permanecen todavía en Ceuta
La mayoría de las más de 72.000 personas que cruzaron a Ceuta a finales de julio regresaron prácticamente de inmediato a Marruecos. Sin embargo, miles continúan en la ciudad, lo que prolonga una crisis humanitaria que está poniendo a prueba la capacidad de las autoridades para proporcionar alojamiento y asistencia.
Las cifras varían según la administración. Las autoridades locales calculan que podrían permanecer en Ceuta hasta 10.000 inmigrantes, entre ellos mujeres y niños, mientras que el Gobierno central español rebaja esa estimación a alrededor de 5.000 personas.
Las autoridades españolas y marroquíes han atribuido la llegada masiva a los rumores difundidos en redes sociales y a las redes de tráfico de personas. Los propios migrantes, por su parte, han señalado el desempleo y los bajos salarios entre las razones que los llevaron a intentar cruzar la frontera.
En el cementerio musulmán, las 18 personas enterradas este viernes recibieron sepultura siguiendo el rito islámico, con los cuerpos orientados hacia La Meca. Las piedras numeradas que identifican cada tumba permitirán localizar los restos si en el futuro aparecen familiares que puedan reclamar a las víctimas.