El Gobierno de Merz aborda en Brandeburgo la economía, el cambio climático y las reformas pendientes, con la seguridad antidrones en primer plano ante la creciente amenaza de ataques híbridos y la presión sobre la coalición.
En Alemania, la coalición negro-roja se reunirá en el castillo de Hardenberg, en Brandeburgo, para celebrar una reunión de trabajo del gabinete este martes y miércoles. Antes de la cita, el canciller Friedrich Merz (CDU) afirmó en rueda de prensa que el Gobierno federal quiere devolver a la economía "impulso y empleo".
Alemania tiene un gran potencial y no hay motivos para infravalorarse, sostuvo Merz. El país debe apoyarse en sus fortalezas, como los oficios y la ciencia. El canciller quiere convertir la innovación en uno de los principales motores de la competitividad de Alemania.
En esta reunión, el Gobierno federal busca mantener un intercambio directo con la industria, los oficios, las empresas tecnológicas y las startups. Durante la primera jornada, la coalición quiere analizar cómo podría emplearse la tecnología en la defensa frente a drones y en la verificación de la identidad de las personas. El miércoles, la agenda se centrará en el futuro de las pequeñas y medianas empresas y de los oficios.
Merz reacciona al incidente de drones en Leipzig
Los acontecimientos de las últimas semanas han generado una creciente preocupación entre la población. Según Merz, el incidente de Leipzig demuestra que "estamos claramente amenazados". Se darán a conocer en breve más detalles sobre los responsables del intento de ataque con drones.
Las consecuencias del cambio climático, como la sequía, las pérdidas de cosechas, los incendios forestales y las olas de calor, evidencian que existe "una necesidad concreta de actuar". Para el Gobierno federal, está claro que es necesario frenar el cambio climático y que Alemania debe adaptarse mejor a las nuevas condiciones.
No será fácil. En las últimas semanas, el Gobierno ha recibido fuertes críticas de la ciudadanía, el mundo empresarial y la oposición. Preguntado al respecto, Merz declaró a 'Bild am Sonntag': "El Gobierno federal no va a desviarse de su rumbo. Sabemos qué es lo correcto y bueno para el país. No vamos a dejarnos confundir".
Las reformas previstas para otoño
En concreto, se abordarán los grandes proyectos ya planteados: la reforma de las pensiones, el paquete de ahorro para los fondos del seguro médico público y la nueva ley de modernización de edificios. También se contemplan alivios fiscales a partir de 2027. "Antes de la pausa de verano adoptamos decisiones históricas al respecto. Ahora deben aplicarse lo antes posible", declaró Merz a 'Bild am Sonntag'.
La nueva ministra de la Cancillería, Nina Warken (CDU), afirmó, en relación con los bajos índices de aprobación del canciller Merz, que todavía hay "margen de mejora". "Hay que implicar a la gente, hay que comunicar bien, hay que explicarles también qué está ocurriendo. La confianza también es importante. Y ahora hay que actuar", señaló la exministra de Sanidad.
En la última reunión del Gobierno en la Villa Borsig, junto al lago Tegel de Berlín, los ánimos se caldearon. Entonces circularon rumores de que Merz había alzado la voz contra su vicecanciller, Lars Klingbeil (SPD). Durante horas, los socios de la coalición intentaron sin éxito llegar a un acuerdo. En su intervención inicial en el castillo de Hardenberg, Merz subrayó que el Gobierno se reúne en un "buen ambiente".