La UE mantiene inmovilizados 210.000 millones de euros del Banco Central de Rusia, la mayoría depositados en Euroclear.
Bélgica ha rechazado con firmeza un nuevo intento de utilizar los activos rusos congelados para brindar apoyo adicional a Ucrania. La Unión Europea mantiene inmovilizados unos 210.000 millones de euros del Banco Central de Rusia, la mayor parte de ellos depositados en Euroclear, con sede en Bruselas.
El asunto, especialmente delicado, se debatió el martes durante una reunión informal de ministros de Exteriores de la UE, con Suecia, Países Bajos, España y Polonia al frente de la iniciativa tras la carta conjunta que enviaron la semana pasada. Los países bálticos también expresaron su apoyo.
Sin embargo, según el ministro de Exteriores belga, Maxime Prévot, el debate "apenas ha suscitado entusiasmo o apetito entre mis colegas". "Me aseguré de reiterar la posición de Bélgica, que se mantiene intacta desde hace un año. Las razones de nuestra oposición no han desaparecido por arte de magia mientras tanto", dijo Prévot en unas declaraciones compartidas con 'Euronews' al término de las conversaciones en Irlanda.
"Utilizar estos activos mediante un proceso que equivaldría a una confiscación entrañaría riesgos muy significativos", añadió. Las palabras de Prévot reproducen los argumentos esgrimidos el año pasado por el Gobierno belga para oponerse a una propuesta de la Comisión Europea que buscaba canalizar los 210.000 millones de euros hacia una línea de crédito sin intereses para Ucrania.
Bélgica exigió una plena mutualización de los riesgos y garantías ilimitadas para protegerse frente a posibles represalias de Rusia. El país también advirtió del riesgo de un desastre financiero y reputacional para toda la eurozona. El ambicioso plan finalmente se vino abajo en una tensa cumbre celebrada en diciembre, cuando los líderes optaron en su lugar por recurrir a deuda conjunta para financiar un préstamo de 90.000 millones de euros.
Por esas mismas fechas, el Banco Central de Rusia demandó a Euroclear. Bélgica sigue defendiendo que los activos soberanos deben permanecer intactos hasta las negociaciones de paz, con el objetivo de reforzar la capacidad de presión diplomática del bloque.
"Hasta ahora existía un amplio acuerdo en que era preferible mantener estas cantidades inmovilizadas hasta que Rusia hubiera compensado a Ucrania por todos los daños causados", afirmó Prévot el martes.
La UE reabre el debate sobre los activos rusos congelados
El renovado debate sobre los activos se produce en medio de una creciente preocupación sobre si el préstamo de 90.000 millones de euros será suficiente hasta finales de 2027, como se había previsto inicialmente. En su carta conjunta, Suecia, Países Bajos, España y Polonia advirtieron de que el préstamo "no será suficiente" ante la constante escalada de Rusia.
"Aunque debemos sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado, no podemos permitirnos dormirnos en los laureles", escribieron. "Cada día que pasa, el coste de la guerra aumenta, mientras los ataques implacables de Rusia continúan sin descanso".
Moscú ha puesto en marcha una nueva campaña de ataques continuados con drones destinada a perturbar la actividad económica diaria de Ucrania y sembrar el terror. Al mismo tiempo, ha intensificado sus ataques en el mar Negro para obstaculizar el comercio ucraniano de cereales.
Con unos ingresos a la baja y unos costes al alza, Kiev ha pedido a sus aliados que cubran un agujero de financiación de 23.000 millones de euros en el Ministerio de Defensa para hacer frente al pago de salarios y a la compra de armamento. Como solución, ha sugerido que la UE adelante una parte de los 45.000 millones de euros previstos en el préstamo para el año que viene, lo que implicaría disponer de menos fondos en 2027.
La Comisión Europea aún no ha recibido formalmente la petición. "La opinión pública empieza a cansarse de este apoyo, pero sigue siendo más esencial que nunca. La perspectiva de seguridad para el continente europeo es sombría en los próximos años", sostuvo Prévot. "La solidaridad internacional con Ucrania es, por tanto, más necesaria que nunca".
Ucrania presiona a la UE ante sus crecientes necesidades de financiación
Las dificultades financieras han dado un nuevo impulso a los defensores de emplear los activos rusos, que nunca han abandonado la idea pese al revés del año pasado. A su juicio, esos activos proporcionarían al bloque una enorme capacidad financiera sin cargar el coste sobre los contribuyentes ni los presupuestos nacionales.
Ucrania también ha respaldado la iniciativa. "Este es un planteamiento justo para empezar un debate serio sobre cómo podemos utilizar los activos inmovilizados", afirmó el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, el martes.
Antonio Tajani, de Italia, cuyo país apoyó a Bélgica el año pasado, señaló que las objeciones jurídicas pendientes deben abordarse adecuadamente antes de seguir avanzando. "No estamos en contra en principio, pero tenemos que comprobar si existe una base jurídica para hacerlo", dijo Tajani.
Los responsables de la Comisión siguen de cerca la evolución de las conversaciones, pero dudan en redactar una nueva propuesta sin garantías de éxito. Las capitales ya están inmersas en unas negociaciones especialmente complicadas sobre el próximo presupuesto de la UE.