La ministra de Medio Ambiente confirma que la temporada estival ha sido la más cálida desde 1900 tras registrar 53 días de olas de calor. En este 2026, los incendios forestales han arrasado seis veces más superficie de la media habitual.
Marcado por olas de calor, sequía e incendios forestales de gran magnitud, Francia vivió en 2026 el verano más caluroso jamás registrado, anunció el jueves la ministra de Medio Ambiente.
"Acabamos de vivir el verano más caluroso jamás registrado desde que comenzaron las mediciones en 1900", declaró Monique Barbut durante la presentación del balance climático del verano, que para los meteorólogos abarca el periodo de junio a agosto.
Francia se suma así a Bélgica y el Reino Unido entre los países que han registrado su verano más caluroso desde que hay datos meteorológicos, tras una temporada que ha puesto a Europa a prueba. El continente es la región del planeta donde el calentamiento avanza más rápido.
Los científicos señalan que el cambio climático de origen humano hace que los fenómenos meteorológicos extremos sean más intensos y más frecuentes.
Francia ha sufrido varias olas de calor severas, entre ellas una a finales de junio que marcó un nuevo récord de intensidad.
Otra, que se prolongó desde finales de julio hasta agosto, igualó el récord de la ola de calor más larga del país, con una duración de 23 días, una marca registrada por primera vez en 1983.
Durante ese periodo, el país se vio afectado por varios incendios de gran magnitud. "A finales de agosto, los incendios forestales ya habían arrasado una superficie seis veces superior a la media de los 20 últimos años", señaló Barbut.
El servicio meteorológico Météo-France indicó el jueves que el país había registrado 53 días de ola de calor este verano, una "cifra totalmente sin precedentes".
"El verano de 2026 quedará para la historia", afirmó la ministra.
Llamamiento a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
"La pregunta que debemos hacernos ahora es cómo recordaremos este verano… Como el primero de una larga serie de veranos que no dejan de batir récords. O como el momento en que estuvimos a la altura del reto de la adaptación y la mitigación", mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, añadió.
A finales de julio, el primer ministro Sébastien Lecornu encargó a Barbut presentar nuevas medidas para acelerar la aplicación del plan nacional de adaptación al cambio climático de Francia.
El jueves prometió presentar conclusiones "de aquí a finales de septiembre", entre ellas un plan de financiación quinquenal.
Las olas de calor han dejado víctimas en toda Europa, y las autoridades francesas han contabilizado miles de muertes adicionales.
En la capital francesa, donde pocas viviendas disponen de aire acondicionado, algunos vecinos han pegado mantas térmicas de aluminio en las ventanas con cinta adhesiva para intentar protegerse del sol.
Se han cerrado colegios y se ha producido una avalancha de compras de ventiladores y aparatos de aire acondicionado. "No habremos renovado todos los colegios de aquí al próximo verano", pero "al menos podemos instalar persianas y ventiladores", admitió Barbut, que reconoció que ha habido algunas "situaciones para las que podríamos habernos preparado mejor".