Según el ex primer ministro, el Partido Tisza ganó en abril con "cuatro mentiras" y llamó a combatir el sistema "neocomunista".
Viktor Orbán ha fijado a puerta cerrada la línea que deben seguir en los próximos meses las fuerzas opositoras "contra el autoritarismo". Bruselas, la red de Soros, la colonización, las multinacionales, los servicios secretos y hasta el "neocomunismo". Estos son, según el exjefe de Gobierno húngaro y líder de Fidesz, los conceptos clave de la renovación.
Fidesz tiene que reconstruirse desde la oposición, mientras que el Gobierno de Tisza representa, a su juicio, un sistema "neocomunista" que pone en peligro la soberanía de Hungría, de ello habló Viktor Orbán en el acto de inicio de temporada del partido opositor, celebrado a puerta cerrada y del que se han filtrado varios detalles.
En la orientación política que trazó en un mítin en Kötcse, Orbán sostuvo que la misión política de la derecha sigue siendo la misma, crear y preservar una Hungría soberana.
El viejo discurso que apunta a "la red de Soros, Bruselas y las multinacionales"
Según Orbán, el partido Tisza utiliza como instrumentos la red de Soros, los servicios secretos, el dinero procedente de Bruselas y las empresas multinacionales, ya que el actual Gobierno ha cerrado un acuerdo con Bruselas que incluye eliminar a las fuerzas nacionales. Orbán también abordó las circunstancias de su derrota electoral. A su entender, Péter Magyar y los suyos ganaron las elecciones con cuatro mentiras.
Orbán también se refirió a las acusaciones de contaminación contra la fábrica de baterías de Göd, de las que aseguró que "se ha demostrado que ni siquiera existe". Sobre el llamado "caso del tío Zsolti", afirmó que se trata de "un montaje" y sostuvo que "una persona vinculada al hermano del primer ministro pagó dinero por una declaración falsa".
Valoró igualmente las acusaciones de corrupción como un ataque político y sostuvo que "se demostrará que son mentiras", mientras que la cuarta falsedad, según Orbán, son las promesas económicas de Tisza, sobre las que "ya ahora se ve que son un engaño".
Tras conquistar el poder político llega la economía
En su discurso en Kötcse, el presidente de Fidesz señaló la economía como el siguiente paso de Tisza tras hacerse con el poder político. Orbán considera que la dependencia exterior de la economía húngara ya se está poniendo de manifiesto, "el dinero sale del país", y asegura que Hungría será colonizada también en el plano económico.
En esta parte del discurso no habló simplemente de un cambio de Gobierno, sino de una lucha política sobre el futuro de la economía húngara. Calificó el nuevo sistema político como una "república digital neocomunista de consejos".
"Ahora se les puede hacer tambalear"
Orbán afirmó que no considera duradera la actual posición política de Tisza y dijo que el próximo periodo será propicio para hacer tambalear el apoyo político al partido. Con este motivo evaluó también los primeros 100 días desde el cambio de Gobierno, un tiempo durante el cual "hasta ahora hemos mostrado paciencia".
Para ello, dijo, "hay que trazar el perfil del sistema neocomunista", hay que desenmascarar las mentiras de Tisza y presentar una alternativa, fijando así la nueva línea de la oposición.