En su discurso sobre el Estado de la Unión, la presidenta de la Comisión presentó lo que parecen ser grandes planes para la seguridad europea, pero aún quedan importantes incógnitas por resolver.
Un nuevo Consejo Europeo de Seguridad, un protocolo de emergencia y una nueva iniciativa para reforzar las capacidades estratégicas: en su discurso sobre el Estado de la Unión del miércoles, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó una nueva arquitectura de seguridad para Europa. Sin embargo, todavía quedan varias incógnitas por resolver.
Con la guerra de Ucrania extendiéndose cada vez más hacia el flanco oriental de Europa y Rusia intensificando su campaña de sabotajes e incursiones de drones, la seguridad y la defensa ocuparon un lugar central en el discurso anual de von der Leyen.
"Ya contamos con muchas herramientas y estamos reforzando nuestra cooperación con la OTAN. Pero nuestra doctrina, nuestras instituciones y nuestros procesos de toma de decisiones no han evolucionado al mismo ritmo que esta nueva realidad", afirmó.
El discurso adelantó varios de los principales elementos que se espera que incluya la nueva estrategia de seguridad de la UE, prevista para el próximo mes y destinada a redefinir la arquitectura de seguridad de Europa.
Consejo Europeo de Seguridad
Entre las propuestas más destacadas que avanzó von der Leyen figura un nuevo formato político centrado en la seguridad, denominado Consejo Europeo de Seguridad, una configuración especial de las cumbres de líderes de la UE que incluiría a socios como Ucrania, Reino Unido, Noruega y Canadá.
En la práctica, líderes como el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ya son invitados con frecuencia a las reuniones del Consejo Europeo. El nuevo formato institucionalizaría esta relación y le proporcionaría un marco específico para abordar cuestiones de seguridad.
"Durante mucho tiempo hemos debatido la creación de un formato de líderes centrado en la seguridad de nuestro continente", afirmó von der Leyen. "Ahora es aún más urgente, dada la naturaleza y la magnitud de los riesgos a los que nos enfrentamos. Por eso presentaremos nuestras propuestas para hacer realidad un Consejo Europeo de Seguridad".
La idea no es nueva. El presidente francés, Emmanuel Macron, la planteó durante su campaña presidencial de 2017 y recibió respaldo formal al año siguiente, con la Declaración de Meseberg franco-alemana.
"No podemos permitirnos mantener el statu quo. Las doctrinas y las instituciones creadas en tiempos de paz ya no están preparadas para cumplir su función", afirmó el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius.
Aun así, no está claro cómo pasará esta propuesta del papel a la realidad: von der Leyen no fijó una fecha de inicio ni concretó resultados más allá del objetivo de preparar la seguridad europea para los desafíos del futuro. También queda abierta la cuestión de hasta qué punto esta nueva iniciativa se solapará con la OTAN y con la denominada Coalición de los Voluntarios.
"Un Consejo Europeo de Seguridad no es una panacea. Probablemente seguiría siendo necesario alcanzar un consenso, pero, frente al Consejo Europeo, una percepción compartida de las amenazas podría generar presumiblemente una mayor confianza y un mayor sentimiento de destino común entre sus miembros", escribió Nathalie Tocci, directora del Istituto Affari Internazionali de Roma, en un informe de análisis político.
Protocolo de emergencia en materia de seguridad
La guerra híbrida fue otro de los principales focos de preocupación, después de varias semanas marcadas por una oleada de actos de sabotaje, intentos de ataque e incursiones de drones atribuidos a Rusia, con el objetivo de desestabilizar a los países de la UE.
"Europa necesita su propio manual de respuesta frente a las amenazas híbridas", afirmó von der Leyen el miércoles. "Necesitamos urgentemente un consenso sobre cómo responder a determinados incidentes: aquellos que están por debajo del umbral de una agresión armada, pero que suponen una amenaza clara para nuestra seguridad nacional. En otras palabras, un mecanismo que complemente el Artículo 4 de la OTAN".
El Artículo 4 permite a los miembros de la OTAN solicitar formalmente consultas de emergencia cuando consideran que su seguridad, integridad territorial o independencia política están amenazadas.
Para von der Leyen, el bloque necesita su propia versión del Artículo 4, denominada Protocolo de Seguridad de Emergencia, basada en la cláusula de defensa mutua de los tratados de la UE, que establece que "cuando un Estado miembro de la UE sea objeto de una agresión armada en su territorio, los demás Estados miembros deberán prestarle asistencia con todos los medios a su alcance".
La cláusula de defensa mutua volvió a cobrar protagonismo a principios de este año, cuando un dron de fabricación iraní, que se sospecha que fue lanzado por la milicia libanesa Hezbolá, tuvo como objetivo una base aérea británica en Chipre, país miembro de la UE pero no de la OTAN.
Los debates en torno a esta cláusula dieron lugar a un ejercicio de "juegos de guerra" llevado a cabo por los embajadores de la UE para analizar qué supondría activarla en la práctica. El protocolo de seguridad planteado por von der Leyen parece llevar esa preparación un paso más allá.
"Cuando un Estado miembro lo active, todos los Estados miembros se reunirían para coordinar una respuesta europea, disuadir de una mayor escalada y mitigar sus efectos", afirmó.
Al mismo tiempo, responsables de la UE ya han advertido de que invocar la cláusula de defensa mutua podría incentivar aún más a Estados Unidos a desvincularse de la OTAN, aunque la "asistencia" no implica automáticamente participar en un conflicto armado y podría adoptar formas como apoyo financiero o protección de civiles.
A medida que las amenazas híbridas en Europa adquieren un carácter cada vez más físico, la ventaja de una cláusula de defensa europea es que podría activarse incluso ante acciones de menor intensidad, sin que necesariamente sea necesaria una respuesta militar, según ha podido saber 'Euronews'.
Oana Lungescu, ex portavoz de la OTAN, afirmó que, aunque es positivo que la presidenta de la Comisión quiera estrechar la cooperación entre la UE y la OTAN, resulta difícil ver cómo esta medida podría disuadir realmente a Rusia.
"Ambas organizaciones ya cuentan con protocolos y manuales de respuesta", señaló.
Capacidades estratégicas
Ante las señales de Estados Unidos de que pretende reducir su presencia militar en Europa, a la espera de una revisión de su despliegue prevista para finales de este año, la UE se apresura ahora a cubrir importantes carencias en materia de capacidades de defensa, conocidas como capacidades estratégicas habilitadoras.
Estas capacidades constituyen la columna vertebral logística de la guerra moderna: satélites, transporte aéreo estratégico, reabastecimiento en vuelo y capacidades de inteligencia que permiten a las fuerzas militares operar con eficacia.
"La guerra de Ucrania nos ha demostrado la importancia de estas capacidades estratégicas", afirmó von der Leyen. "Estos sistemas son esenciales y necesitamos más. Solo juntos puede Europa alcanzar la escala necesaria para proporcionarlos".
Con este objetivo, anunció un nuevo Instrumento Europeo para las Capacidades Estratégicas Habilitadoras, destinado a canalizar las inversiones a largo plazo necesarias para desarrollar estas capacidades en coordinación con la OTAN.
En junio, el comisario Kubilius advirtió de que sustituir los medios militares estadounidenses en Europa requeriría una inversión de 500.000 millones de euros.
Sin embargo, todavía no está claro cómo exactamente el nuevo instrumento contribuirá a cubrir este déficit, mientras Bruselas trata de determinar cómo incentivar las inversiones nacionales en este ámbito.
"Damos la bienvenida a que nuestros aliados y socios europeos intensifiquen sus esfuerzos para hacer más en apoyo de nuestra seguridad común", declaró un responsable de la OTAN a 'Euronews'. "La OTAN es la piedra angular de nuestra defensa colectiva y seguiremos trabajando estrechamente con la UE para avanzar en nuestra agenda común".