Hoteles, restaurantes y agencias de viajes sufren las consecuencias de la crisis que atraviesa la ciudad española. El Gobierno español prepara una campaña internacional para recuperar visitantes y reconstruir su imagen como destino.
Ceuta quiere que los turistas vuelvan. La ciudad española situada en el norte de África afronta uno de los mayores desafíos de su historia reciente como destino después de que su demanda turística ordinaria se haya desplomado alrededor de un 90% desde el comienzo de la crisis migratoria a finales de julio.
La ausencia de visitantes ha golpeado especialmente a hoteles, restaurantes, agencias de viajes y comercios en plena temporada turística de verano.
Según los últimos datos de la Cámara de Comercio de Ceuta, las pérdidas económicas directas alcanzaron los 33 millones de euros durante el primer mes de la crisis. La hostelería y la restauración perdieron alrededor del 50,7% de su facturación y las agencias de viajes registraron una caída agregada del 37,5%.
La ocupación hotelera descendió alrededor de un 50%, aunque este dato oculta parcialmente la verdadera dimensión del desplome turístico: parte de las habitaciones fueron ocupadas temporalmente por fuerzas de seguridad y otros profesionales desplazados a la ciudad como consecuencia de la emergencia.
Ahora, el gran desafío para Ceuta es recuperar la confianza de los viajeros.
Que no se olvide a Ceuta
El presidente de la Cámara de Comercio de Ceuta, Karim Bulaix, ha lanzado un llamamiento directo al sector durante su intervención en la Asamblea General de la Mesa del Turismo de España, celebrada en Madrid. "Pedimos al sector turístico una única cosa: que no se olvide de Ceuta", afirmó.
Bulaix advirtió especialmente sobre las consecuencias que las imágenes difundidas durante las últimas semanas pueden tener para la percepción exterior del destino. “El daño reputacional que se le ha causado a Ceuta es insalvable. Lo peor es que 48 días después no vemos horizonte”, señaló.
El presidente de la Mesa del Turismo de España, Carlos Garrido de la Cierva, ha expresado el respaldo de la industria. “No olvidaremos a Ceuta y seremos parte activa de todo lo que necesitéis para vuestra más pronta recuperación”, aseguró.
Plan para Ceuta
Recuperar esa imagen se ha convertido también en una prioridad para el Gobierno español. El Ejecutivo ha aprobado un plan extraordinario de promoción internacional de la ciudad autónoma como destino turístico que será desarrollado por Turespaña y contará con un presupuesto de 1 millón de euros.
El objetivo es reforzar la imagen de la ciudad, promocionar sus atractivos y patrimonio cultural y recuperar la llegada de visitantes internacionales. El plan contempla campañas específicas en mercados turísticos extranjeros, acciones a través de la red española de oficinas de turismo en el exterior y viajes de prensa y familiarización dirigidos a periodistas, turoperadores y agentes de viajes.
A esta iniciativa se suman otros 4 millones de euros destinados específicamente a la recuperación del turismo y la hostelería ceutíes. Las medidas incluyen bonos turísticos, campañas de promoción, acciones para atraer visitantes y programas destinados a recuperar la confianza en Ceuta como destino.
Mucho más que una frontera
El reto pasa ahora por conseguir que el viajero vuelva a mirar a Ceuta por lo que ofrece como destino y no únicamente por las imágenes asociadas a su frontera. Situada en la costa norte de África y bañada por el Mediterráneo, Ceuta ofrece una combinación poco habitual de patrimonio, naturaleza y culturas a las puertas de Europa.
Su oferta turística incluye las Murallas Reales y la Puerta Califal, además de un calendario de visitas guiadas que continúa desarrollándose este mes de septiembre.
La recuperación del turismo resulta además especialmente importante por su efecto sobre el resto de la economía local. La Cámara de Comercio advierte de que el desplome de los visitantes está arrastrando a hoteles, restauración, comercio y agencias de viajes.
Para Ceuta, la recuperación no consiste únicamente en volver a llenar las habitaciones de hotel. También implica reconstruir su imagen exterior y recordar al viajero que detrás de una de las fronteras más conocidas de Europa existe también un destino turístico.
Ese es precisamente el mensaje que la ciudad quiere lanzar ahora al resto del continente: "No se olviden de Ceuta".