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Portugal vuelve ilegal que tu jefe te mande un mensaje de texto después del trabajo

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Por Tom Bateman
Avi Richards / Usplash
Avi Richards / Usplash   -   Derechos de autor  https://unsplash.com/@avirichards

Los trabajadores a distancia de Portugal podrían tener un equilibrio más saludable entre su vida laboral y personal gracias a la nueva legislación laboral aprobada por el Parlamento del país para regular el teletrabajo.

Las nuevas normas aprobadas el viernes son una respuesta a la explosión del trabajo a domicilio como consecuencia de la pandemia del COVID-19, según el Partido Socialista, en el poder en Portugal.

Según la nueva normativa, los empresarios podrían ser sancionados por contactar con los trabajadores fuera del horario de oficina. Esta regla se exenderá a todos los trabajadores, no sólo a los que teletrabajan. Se permiten excepciones por razones de "causa mayor" limitadas a situaciones realmente imprevistas o urgentes, informa Jornal de Negocios.

Las empresas también tendrán que ayudar a pagar los gastos ocasionados por el trabajo a distancia, como el aumento de las facturas de electricidad e Internet.

Pero las modificaciones de la legislación laboral portuguesa tienen límites: no se aplicarán a las empresas con menos de diez empleados.

¿Qué va a cambiar?

Las empresas pueden ahora enfrentarse a multas por ponerse en contacto con los trabajadores fuera de su horario normal de trabajo, según la nueva normativa.

También se prohíbe a los empresarios vigilar a sus empleados mientras trabajan en casa.

Sin embargo, los diputados portugueses rechazaron una propuesta para incluir el llamado "derecho a la desconexión", es decir, el derecho legal a apagar los mensajes y dispositivos relacionados con el trabajo fuera del horario de oficina.

Ahora las empresas también deben contribuir a los gastos en que han incurrido los trabajadores como consecuencia del cambio al trabajo a distancia. Esto puede incluir las facturas de electricidad o Internet, pero no las de agua. Los empleadores pueden deducir estos costes como un gasto empresarial.

La nueva normativa también es una buena noticia para los padres de niños pequeños. Ahora tienen derecho a trabajar desde casa sin tener que acordarlo previamente con sus empleadores, hasta que su hijo cumpla ocho años.

La normativa sobre trabajo a distancia también incluye medidas para combatir la soledad y el aislamiento de los teletrabajadores, y las empresas deberán organizar reuniones presenciales al menos cada dos meses.

Un punto de inflexión

Portugal fue el primer país europeo que modificó sus normas del trabajo a distancia como consecuencia directa de la pandemia de COVID-19 en enero de este año.

La normativa temporal convirtió el trabajo a distancia en una opción obligatoria -con algunas excepciones- y obligó a los empresarios a proporcionar las herramientas necesarias para realizar el trabajo en casa.

Pero aunque el trabajo a distancia durante la pandemia aportó una nueva flexibilidad a muchos, problemas como la desigualdad de acceso a los equipos informáticos pusieron de manifiesto la necesidad de que el Gobierno interviniera, según declaró la ministra de Trabajo y Seguridad Social de Portugal, Ana Mendes Godinho, en la conferencia Web Summit celebrada en Lisboa la semana pasada.

"La pandemia ha acelerado la necesidad de regular lo que hay que regular", dijo.

"El teletrabajo puede ser un 'cambio radical' si aprovechamos las ventajas y reducimos los inconvenientes".

La creación de una cultura saludable de trabajo a distancia también podría traer otros beneficios a Portugal, dijo Mendes Godinho, en forma de trabajadores extranjeros a distancia que buscan un cambio de escenario.

"Consideramos que Portugal es uno de los mejores lugares del mundo para que estos nómadas digitales y trabajadores remotos elijan vivir, queremos atraerlos a Portugal", dijo a la audiencia de la Web Summit.