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Daly afirma que reducción de la inflación es la "prioridad número uno" de la Reserva Federal

Daly afirma que reducción de la inflación es la "prioridad número uno" de la Reserva Federal
Daly afirma que reducción de la inflación es la "prioridad número uno" de la Reserva Federal   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

24 de junio – Reducir la inflación es la “prioridad número uno” del banco central de Estados Unidos, y es poco probable que el aumento de las tasas de interés para lograrlo provoque una recesión, dijo el viernes la presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly.

El alza de 75 puntos básicos de las tasas de interés por parte de la Fed a un rango del 1,5% al 1,75%, “sitúa la política monetaria en una senda expedita hacia la neutralidad a finales de año”, dijo Daly en un discurso en la Universidad de Chapman. “Después de eso, veo que el siguiente paso probable es un endurecimiento adicional más allá de la neutralidad”.

Exactamente a dónde tienen que llegar las tasas dependerá en gran medida de factores que están fuera del control de la Fed, señaló.

Ese es un punto que el presidente de la Fed, Jerome Powell, también ha enfatizado, al señalar que gran parte de la inflación actual proviene del aumento de los costos de la energía y los alimentos relacionados con la guerra en Ucrania, así como las actuales limitaciones de la cadena de suministro y la oferta de mano de obra.

“Si la oferta sigue siendo insuficiente y la inflación sigue siendo alta, tendremos que hacer más”, dijo Daly. “Si las condiciones mejoran y la oferta se recupera, podemos hacer menos”.

En cualquier caso, dijo, es probable que la economía se ralentice y que la tasa de desempleo aumente desde el nivel actual del 3,6%.

Sin embargo, no es probable que se produzca la dolorosa recesión de la década de 1980, la última vez que la Fed subió las tasas bruscamente para luchar contra la alta inflación, señaló.

Los costos del ajuste a una tasa de interés más alta y a un crecimiento más lento serán más suaves esta vez, dijo, en parte porque las expectativas de inflación están mucho mejor ancladas, y también porque el alza de tasas debería enfriar la inflación reduciendo el exceso de demanda de bienes y trabajo, mucho antes de que empiecen a recortar la producción y el empleo reales.

“Espero que los costos del ajuste sean moderados, con una cierta ralentización del crecimiento del PIB por debajo de su tendencia a largo plazo y un aumento de la tasa de desempleo desde los niveles tan bajos que vemos hoy”, aseguró.