El euro toca la paridad con el dólar; su destino está ahora en los mercados de energía

El dólar sube aún más, fija al euro y al yen en mínimos de varias décadas
El dólar sube aún más, fija al euro y al yen en mínimos de varias décadas   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022
Por Reuters

Por Dhara Ranasinghe y Sujata Rao

LONDRES, 13 jul – La caída del euro por debajo de 1 dólar por primera vez en dos décadas lo sitúa en la senda de uno de los peores años de su historia, especialmente si el shock de los precios de la energía desencadenado por el conflicto en Ucrania lleva al bloque a una larga crisis económica.

La moneda única ha estado al borde de la paridad con el dólar durante varios días, y finalmente alcanzó ese nivel el miércoles. Su caída del 11,8% en lo que va de año está casi a la par de las pérdidas de 2015, el año en que el Banco Central Europeo aplicó un estímulo masivo.

La caída del miércoles puede abrir las puertas a un movimiento hacia los 0,96 dólares, predicen analistas, y algunos esperan un descenso a 0,90 dólares si el suministro de gas se interrumpe mucho más.

Las caídas ponen al BCE en un aprieto. Se espera que suba las tasas de interés la próxima semana por primera vez desde 2011 para combatir la inflación, que se encuentra en un nivel récord del 8,6%.

La debilidad de la moneda agrava el problema de la inflación. Sin embargo, el BCE no puede arriesgarse a un endurecimiento agresivo de su política monetaria por miedo a que el crecimiento económico entre en fase de reversión.

“Vemos espacio para un movimiento hacia los 0,97 dólares y posiblemente incluso 0,95 dólares”, dijo Olivier Konzeoue, director del equipo de divisas de la gestora de activos UBP, señalando las implicaciones de la crisis energética para la economía europea. “Básicamente, sabemos que todo tiene que ver con Rusia”, añadió.

La más reciente caída del euro ocurre después de que el flujo de gas a través del gasoducto ruso Nordstream 1 se cerró durante 10 días por mantenimiento. Si Moscú prolonga el cierre, Alemania que ya se encuentra en la segunda de tres fases de un plan de emergencia sobre el gas podría verse obligada a racionar el combustible.

“Si el gasoducto, que está cerrado por 10 días, no reabre y se produce un mayor racionamiento de gas, en esa situación es posible que no hayamos visto los niveles más débiles del euro”, dijo Christian Keller, jefe de investigación económica de Barclays.

La escalada de los costos energéticos ya está haciendo mella. Alemania acaba de reportar su primer déficit comercial desde 1991 y la confianza de los inversores se ha hundido por debajo de los niveles observados cuando estalló la pandemia de coronavirus en 2020.

OPCIONES A CORTOPLAZO

A corto plazo, todo dependerá de los factores técnicos y de los mercados de opciones, donde los operadores hacen apuestas direccionales o cubren la exposición a las divisas. La semana que viene vencen opciones por valor de entre 1.000 millones y 1.500 millones de dólares, y los operadores afirman que una ruptura concluyente y sostenida de la paridad desencadenará órdenes de venta de euros, que podrían enviarlo a 0,95 dólares.

Incluso antes de la última caída del euro, los especuladores se posicionaban a favor de la debilidad, con apuestas bajistas en los niveles más altos de lo que va de año, según los datos de la CFTC estadounidense.

Pero más allá, el precio del gas es clave.

Un análisis de BNP Paribas sobre el desempeño histórico de las divisas cuando los precios de la energía se disparan, muestra que el euro sufre más que otras monedas desarrolladas las crisis de los precios del gas, con una caída media del 4,5% en esos momentos.

JPMorgan señaló que la zona del euro ya se enfrenta a subidas “parabólicas” del precio del gas, con un descenso del suministro del 53% en junio. Alemania, potencia industrial, ha sufrido un descenso del suministro del 60%.

El banco recortó su objetivo para el dólar-euro a 0,95 dólares, “un reflejo de que el mercado estará cada vez más dispuesto a valorar una mayor probabilidad de una escalada”.

En el peor de los casos, se podría llegar a probar los 0,90 dólares, según JPMorgan, que cita la previsión del Bundesbank de que el PIB alemán se vería afectado en un 6% durante el primer año si el suministro se detiene por completo.

Jordan Rochester, de Nomura, estima que el euro podría caer hasta los 0,95 dólares a finales de agosto, pero en el caso de que los depósitos de gas no se reabastezcan en el invierno boreal, podría caer hasta los 0,90 dólares.

Asimismo, los analistas de Citi prevén que una interrupción del suministro por parte de Rusia hará que los precios del gas se disparen por encima de los niveles actuales, que rondan los 170 euros por megavatio hora.

En igualdad de condiciones, el euro caerá hasta los 0,98 dólares si el gas alcanza los 200 euros, mientras que a 250 euros, cotizaría por debajo de los 0,95 dólares, explicaron a sus clientes.

En teoría, el BCE podría intervenir vendiendo dólares para apuntalar la moneda, como ya hizo en el año 2000, cuando el euro cayó a unos 0,83 dólares.

Pero el banco ha señalado que no intervendrá esta vez, posiblemente porque el tipo de cambio “real” del euro contra las monedas de los socios comerciales y ajustado a la inflación está muy por encima de donde estaba en 2002, la última vez que se alcanzó la paridad euro-dólar.