Coste de la vida en Europa: así han subido los alquileres en cada país

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Por Giulia Carbonaro
Estonia es el país de Europa donde más ha subido el precio del alquiler
Estonia es el país de Europa donde más ha subido el precio del alquiler   -   Derechos de autor  Brian Babb-Unsplash

Los que han alquilado una habitación o un apartamento en Europa en los últimos 10 años pueden haber notado que, últimamente, sus cuotas mensuales han subido.

Los que entran nuevos en el mercado del alquiler pueden no tener ni idea de que las cosas solían ser mucho más fáciles antes, al menos en lo que respecta a sus finanzas.

Los precios de los alquileres en Europa han aumentado hasta un 17,6% en los últimos 10 años. Una cifra que deja sin palabras a muchos. En un contexto de aumento de la inflación, además de una crisis energética que amenaza con dejar a muchos hogares sin poder pagar sus facturas este invierno, el continente ha visto un crecimiento del 1,7% sólo en los últimos tres meses en comparación con el mismo periodo de 2021.

Según los últimos datos de Eurostat, los alquileres no han dejado de crecer desde 2010, mientras que el mercado de la vivienda tuvo algunos altibajos antes de empezar a dispararse en 2015.

¿Dónde se produjo la mayor subida?

Los alquileres crecieron en casi toda Europa, pero en ningún lugar han subido de forma tan espectacular como en Estonia.

El país báltico registró un aumento del 214% en el precio, ya que la migración de personas hacia las ciudades más grandes del país, incluida Tallin, hizo que aumentara la demanda mientras la oferta seguía siendo limitada.

Esta situación se ha visto agravada recientemente por la llegada de decenas de miles de refugiados ucranianos que huyen de la invasión rusa en su país y que necesitan una vivienda.

En el podium, tras Estonia encontramos a su vecino: Lituania. Los alquileres en el país son ahora un 139% más altos que en 2010.

Alquilar una vivienda en Vilnius, la capital de Lituania, se ha convertido en algo casi imposible, hasta el punto de que los legisladores del país están considerando la posibilidad de introducir un tope a los precios de los alquileres.

Según la Baltic News Network, los estudiantes son los que más están sufriendo estas subidas, ya que un apartamento económico en Vilnius (con baño y cocina incluidos) cuesta ahora 400 euros, frente a los 100 euros o menos que costaba en 2021.

Tal vez resulte sorprendente que, teniendo en cuenta que experimenta una de las tasas de inflación más bajas de la UE, el tercer aumento más elevado de los alquileres se haya producido en Irlanda, donde los alquileres han aumentado un 82% en los últimos 10 años.

La razón de tal aumento es, como en el caso de Estonia y Lituania, la falta de propiedades para alquilar.

Las excepciones a la regla

Cierto es que casi todos los países de Europa experimentaron un aumento de los precios del alquiler en la última década, hubo dos excepciones: Grecia y Chipre.

Estos dos países experimentaron en realidad un descenso de los precios del alquiler, aunque son casi insignificantes en comparación con el vertiginoso aumento registrado en Estonia, Lituania e Irlanda.

En Grecia, el alquiler disminuyó de media un 24% desde 2010 hasta julio de 2022. En Chipre, durante el mismo periodo, los costes de alquiler bajaron un 0,2%.

Comprar una casa no es realmente una alternativa fácil

Por el contrario, comprar una casa puede parecer una solución mejor para no malgastar el dinero, pero en el actual mercado inmobiliario tampoco es una opción fácil.

Los precios de la vivienda en toda la Unión Europea han aumentado un 48% desde 2010, según Eurostat.

En Estonia, los precios de la vivienda también han experimentado aumentos importantes, y las casas cuestan ahora un 196% más que en 2010.

En Hungría, el coste de la compra de una vivienda creció un 168%, en Luxemburgo un 135%, en Letonia un 131%, en Lituania y Chequia un 130% y en Austria un 121%.

Sólo en Grecia, Italia y Chipre han disminuido los precios, y las casas cuestan ahora, respectivamente, un 23, un 8 y un 6 por ciento menos que hace más de 10 años, según Eurostat.