La cultura laboral es el principal motivo por el que las mujeres dejan sus empleos en tecnología, según un nuevo informe.
Las mujeres representan menos de una de cada cinco personas que trabajan en tecnología en Europa, según un nuevo informe que advierte de que la brecha de género podría ampliarse aún más si no se actúa, especialmente en la era de la inteligencia artificial (IA).
En 2025, las mujeres suponían el 19 % de las personas empleadas en funciones tecnológicas clave en Europa, tres puntos menos que el año anterior, según un nuevo informe de la consultora McKinsey & Company.
Este descenso sugiere que los esfuerzos para abordar la persistente falta de representación no han logrado avances significativos, según el informe.
"A medida que la IA redefine las funciones y la creación de valor en el sector tecnológico, las brechas de género existentes podrían ampliarse si no se actúa de forma deliberada", advertía el documento.
La advertencia llega en un momento en que organizaciones de Estados Unidos y Europa han empezado a reducir sus iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) que, durante buena parte de la década de 2010, animaron a las mujeres a entrar en ámbitos tradicionalmente masculinizados como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM).
¿Dónde empieza la brecha de género?
La investigación analizó cuatro millones de perfiles de LinkedIn en puestos tecnológicos de toda la Unión Europea y los combinó con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y con información laboral de la plataforma de contratación basada en IA Findem.
Según el informe, las mujeres empiezan a desaparecer de los ámbitos profesionales vinculados a la tecnología casi inmediatamente después de terminar la escuela. Las niñas obtienen resultados ligeramente mejores que los niños en asignaturas STEM en primaria y secundaria, pero solo el 32 % de todas las estudiantes decide matricularse en un grado universitario relacionado con la tecnología.
Entre quienes continúan formándose, las mujeres tienen incluso algo más de probabilidades que los hombres de obtener un doctorado en un campo STEM. Sin embargo, solo el 19 % de todas las personas que trabajan en tecnología son mujeres.
Otro gran obstáculo para las mujeres es la progresión profesional. Su presencia en la plantilla tecnológica se reduce hasta 18 puntos porcentuales antes de llegar a puestos de responsabilidad, de modo que solo ocupan el 13 % de los cargos de gestión en las empresas del sector.
Estas pérdidas tempranas "agravan la brecha de género en los niveles de liderazgo", añadía el informe, ya que solo el 8 % de los cargos ejecutivos o de alta dirección está en manos de mujeres.
La brecha es más acusada en algunos ámbitos tecnológicos que en otros. En las empresas de software hay una diferencia de 15 puntos entre el porcentaje de mujeres en puestos iniciales y el de aquellas que acaban llegando a la alta dirección.
Concentradas en menos perfiles
Las mujeres también se concentran en un conjunto muy limitado de puestos tecnológicos que están sufriendo recortes de plantilla.
Representan el 39 % del personal de gestión de producto y el 54 % en diseño. Sin embargo, el informe señala que estos puestos raras veces conducen a la alta dirección y suponen solo una parte reducida de la fuerza laboral tecnológica europea.
Incluso en los ámbitos donde están más presentes, a menudo tienen una influencia limitada en la orientación, la gobernanza y el diseño del conjunto del sector tecnológico, según el estudio.
Las mujeres también están infrarrepresentadas en la IA, advertía el informe. Los hombres acaparan una proporción mayor de los puestos de entrada en inteligencia artificial, datos y analítica.
Esta tendencia resulta preocupante en pleno auge de la IA, señalaba el documento, porque entraña el riesgo de "estrechar las perspectivas precisamente en los niveles en los que deben abordarse los sesgos, la rendición de cuentas y el impacto social".
El informe constató que las mujeres también se enfrentan a la brecha de género tecnológica en países que, en promedio, suelen estar mejor situados en igualdad de género, como Finlandia y Suecia. Allí representan el 36 % y el 23 % de las personas que trabajan en tecnología, respectivamente.
Por qué las mujeres dejan la tecnología
La cultura laboral es el principal motivo por el que las mujeres dejan sus empleos tecnológicos, según el informe.
La encuesta de McKinsey indica que algo menos de la mitad de las mujeres sufrió sexismo o prejuicios en el último año, mientras que el 82 % afirmó que tenía que demostrar su valía más que sus compañeros varones.
Ello se debe a que las mujeres suelen sentirse aisladas en sus funciones, ya que con frecuencia son la única mujer en la sala, añadía el texto.
Además, es más probable que las mujeres que los hombres asuman trabajo adicional no remunerado en sus puestos, como resolver conflictos de equipo o coordinar eventos, porque se las considera "el pegamento social" de sus equipos.
De media, una mujer dedica 200 horas al año a este tipo de "tareas domésticas de oficina", según el estudio.
Las políticas diseñadas para apoyar a madres y padres, como las modalidades de trabajo flexible o en remoto, también pueden ralentizar la progresión profesional de algunas mujeres, concluye el informe.
Cómo pueden las empresas cerrar la brecha
Mejorar la cultura laboral es la manera más eficaz de reducir la brecha de género, ya que es el factor que mejor predice si las mujeres permanecen o no en puestos tecnológicos, según el informe.
El documento insta a las empresas a fijar objetivos claros de representación y revisarlos cada trimestre.
También propone vincular las decisiones de promoción al rendimiento de cada persona, lo que "ayudaría a equilibrar las oportunidades" para las mujeres.
Otra prioridad dentro de las compañías debe ser la mentoría. Emparejar a mujeres a mitad de carrera con directivos de alto nivel puede ofrecer referentes y vías más claras hacia el liderazgo, aconseja el informe, que añade que Europa también debería invertir en programas de reciclaje profesional impulsados por la IA como "una nueva vía de entrada" para incorporar a más mujeres a la tecnología.
Con "programas de reciclaje específicos y rutas de promoción planificadas", las mujeres podrían acceder a muchos de los puestos intermedios y senior que se abrirán con la reestructuración del mercado laboral impulsada por la inteligencia artificial.
Las organizaciones pueden lograrlo ayudando a las mujeres que ya trabajan en tecnología y se encuentran en la mitad de su carrera a pasar a funciones de IA de nivel intermedio o alto, o bien creando más puentes desde las áreas de producto y diseño hacia puestos ejecutivos.
"Acelerar la incorporación de las mujeres a estos puestos clave para el futuro no es una agenda secundaria, es una de las palancas más tangibles de Europa para construir el liderazgo que la IA exige ahora y para reforzar la innovación, la gobernanza y la competitividad en toda la región", concluía el informe.