La compañía malagueña Freepik cierra su etapa como banco de imágenes y reaparece como Magnific, una plataforma de IA generativa con más de un millón de suscriptores y 200 millones de dólares en ingresos anuales recurrentes y más de un millón de suscriptores.
Pocos habrían apostado en 2010 por que un motor de búsqueda de recursos gráficos fundado en Málaga terminaría compitiendo de tú a tú con las grandes plataformas de inteligencia artificial estadounidenses. Pero eso es exactamente lo que ha ocurrido.
Freepik anunció este lunes su transformación en Magnific, un cambio de nombre que no es cosmético. Detrás hay una plataforma que integra generación de imagen y vídeo, tecnología de upscaling, herramientas de audio, espacios colaborativos en tiempo real y una biblioteca de más de 250 millones de recursos creativos. Todo bajo un mismo techo, algo que, según la compañía, ningún competidor directo, ni Midjourney, ni Runway, ni Leonardo, ofrece de momento.
Los números respaldan el argumento: 200 millones de dólares de ARR, más de un millón de suscriptores de pago y más de 250 clientes corporativos. Todo ello sin haber levantado una sola ronda de financiación de venture capital estadounidense, algo que, en el ecosistema tecnológico actual, resulta cuanto menos llamativo y atípico.
Una nueva clase de creadores, sin formación técnica previa
Un vector de crecimiento menos corporativo y más estructural, según Magnific, es que el 72% de los nuevos usuarios que se incorporan a la plataforma se definen como principiantes. No son diseñadores ni directores de arte. Son personas que, hasta ahora, no tenían acceso real a las herramientas necesarias para producir contenido de calidad.
El CEO de la compañía, Joaquín Cuenca, lleva meses desarrollando una tesis sobre lo que denomina la economía "no-collar": una transformación del mercado laboral creativo comparable, en su escala, a lo que la Revolución Industrial hizo con la manufactura o la Revolución Digital con los trabajos de oficina. La idea es que la IA generativa no destruye empleo creativo, sino que lo redistribuye y amplía.
"En el futuro haremos películas de la misma forma que escribimos libros", afirmó Cuenca. "Una persona con una visión y las herramientas para ejecutarla". Es una declaración de intenciones, pero los proyectos que cita la compañía apuntan en esa dirección: series originales producidas por un solo creador, campañas publicitarias televisivas realizadas con flujos de trabajo híbridos, producciones de ciencia ficción episódicas sin estructura de estudio detrás.
Un reposicionamiento de marca con aspiraciones de liderazgo europeo
El cambio de Freepik a Magnific no es solo una decisión de marketing. Es también un intento de resolver un problema de percepción. Durante años, distintos productos de la compañía operaban bajo nombres separados, Freepik como repositorio, Magnific como herramienta de upscaling, lo que dificultaba que el conjunto fuera legible como una sola plataforma integrada.
"La gente veía fragmentos", reconoció Cuenca. "Esta es la primera vez que el sistema completo es visible" y llega con una nueva identidad de marca: Magnific.
La nueva identidad visual, desarrollada con la agencia Area17, utiliza como símbolo dos cuadrados que se expanden hacia arriba. Andreessen Horowitz ya situó a la empresa como la principal compañía web de IA generativa de Europa por número de usuarios. Con el relanzamiento, Magnific aspira a que esa posición no sea solo estadística, sino de referencia en la conversación global sobre hacia dónde va la industria creativa.