El ritmo del calentamiento provocado por el ser humano se mantiene en máximos históricos, según el último informe Indicadores del Cambio Climático Global.
El mundo se acerca peligrosamente al umbral de calentamiento de 1,5ºC fijado en el Acuerdo de París, y el calentamiento causado por la actividad humana podría alcanzar 1,37ºC en 2025, advierte un importante informe.
Si las emisiones continúan en los niveles actuales, se superará el límite de 1,5ºC hacia 2030, según el análisis de más de 70 científicos de 56 instituciones de 17 países.
La cuarta edición de los Indicadores del Cambio Climático Global (fuente en inglés) (IGCC), publicada hoy, 11 de junio, en la revista 'Earth System Science Data', recopila las principales mediciones que muestran a qué velocidad está cambiando el clima y por qué. El diagnóstico es claro, la Tierra se calienta a un ritmo cada vez mayor, impulsado casi por completo por la actividad humana.
"Nuestro estudio demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero están en máximos históricos, principalmente por la quema de combustibles fósiles", afirma el doctor William Lamb, investigador sénior del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK), en Alemania.
"La buena noticia es que las soluciones ya existen. Si invierten en renovables y electrificación, los gobiernos pueden reducir las emisiones y, al mismo tiempo, construir sistemas energéticos más limpios, fiables y seguros."
Mundo: el presupuesto de carbono se agotará en tres años
El presupuesto de carbono, la cantidad total de CO2 que aún puede emitirse manteniendo el calentamiento por debajo de 1,5ºC respecto a los niveles preindustriales, se sitúa ahora en solo 130.000 millones de toneladas desde comienzos de 2026. Al ritmo actual de emisiones, se agotará en unos tres años.
El límite de 1,5 grados es la piedra angular del Acuerdo de París de 2015, el tratado internacional destinado a evitar los impactos más catastróficos de la crisis climática.
Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero alcanzaron en 2024 un récord de 56,8 mil millones de toneladas de CO2 equivalente, impulsadas sobre todo por la quema de combustibles fósiles. Las concentraciones de los tres principales gases de efecto invernadero, dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, han aumentado desde 2019, y el CO2 se sitúa ya en 425,6 partes por millón.
"En el fondo se reduce a un principio sencillo, estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca, lo que eleva sus concentraciones, atrapa cada vez más calor en la atmósfera y desestabiliza el sistema climático", señala el doctor Matt Palmer, experto científico en la agencia meteorológica británica Met Office.
El informe constata además que el desequilibrio energético de la Tierra, la diferencia entre el calor que entra en el planeta y el que sale, se ha más que duplicado en las últimas décadas y se encuentra en máximos históricos. Esto significa que el planeta almacena calor más rápido que en cualquier otro momento desde que existen registros modernos.
"El desequilibrio energético de la Tierra está aumentando rápidamente, impulsando cambios en todos los componentes del sistema climático, incluidos el calentamiento de océanos y continentes, el deshielo del permafrost, la pérdida de hielo y la subida del nivel del mar", explica la doctora Karina Von Schuckmann, del instituto francés de investigación Mercator Ocean International.
Los mares suben y se calientan
El nivel medio del mar alcanzó en 2025 un nuevo récord, 23 cm más que en 1901, y el ritmo de subida se acelera. Los océanos están absorbiendo buena parte del exceso de calor y la temperatura media de la superficie marina marcó el año pasado su segundo valor más alto desde que hay registros.
Un indicador incorporado este año al informe refleja la magnitud de las olas de calor marinas, el número de días afectados se ha más que triplicado a escala global entre 1991 y 2025. Solo en 2025, el mundo registró 65 días de olas de calor marinas, que dañan los ecosistemas, amenazan las poblaciones de peces y alteran los sistemas océano-atmósfera que regulan el clima terrestre.
En tierra firme, el panorama es igual de preocupante. Las temperaturas máximas medias sobre los continentes en la última década fueron casi medio grado superiores a las de la década anterior, un cambio que está llevando las olas de calor extremo a nuevos niveles en todo el planeta.
"Casi todo el calentamiento de la última década se debe a las actividades humanas", afirma la doctora Samantha Burgess, del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. "Los impactos sobre los medios de vida y los ecosistemas ya se sienten en todo el mundo y se acelerarán a medida que las temperaturas sigan aumentando."
Los científicos que firman el informe alertan también de un riesgo menos visible, los conjuntos de datos mundiales que permiten seguir estos cambios están ellos mismos amenazados. Los recortes de financiación, incluida la decisión del Gobierno de Donald Trump de eliminar el año pasado el programa del Departamento de Estado estadounidense para el seguimiento global de la calidad del aire, están abriendo lagunas peligrosas en la base de evidencias de la que dependen la ciencia y las políticas climáticas.
"Sin estos datos, las evaluaciones futuras serán mucho más difíciles en un momento en que se necesita una acción climática urgente", advierte el doctor Chris Smith, del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados.