Con la nueva normativa china, todo algoritmo, conjunto de datos o programa que no se haga público pasa a considerarse automáticamente secreto comercial.
Los algoritmos y los programas informáticos pasan ahora a considerarse secretos comerciales para el Gobierno chino.
Las nuevas normas, denominadas "Protección de los secretos comerciales (fuente en inglés)", entraron en vigor el lunes. La normativa establece que toda "información relacionada con la tecnología, como estructura, materias primas, fórmulas, materiales, muestras, modelos, procesos, métodos, datos, algoritmos, programas informáticos y códigos" se considera un secreto comercial.
La información técnica o empresarial que "no sea de conocimiento público, tenga valor comercial" y sea confidencial también queda sujeta a la normativa (fuente en inglés).
Todo lo que ya se haya descrito en los medios o en informes públicos no se considera un secreto comercial.
El reglamento introduce medidas estrictas para el teletrabajo y la colaboración transfronteriza, como controles de acceso, anonimización de datos para ocultar la información personal identificable y registros detallados de quién ha accedido, copiado o modificado datos.
Personas o empresas pueden denunciar la divulgación de sus secretos comerciales y, si una investigación de la Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (SAMR) lo confirma, se podrá imponer una multa de hasta cinco millones de yuanes (630.000€).
Las normas son el último movimiento de China para proteger sus secretos sobre inteligencia artificial. A principios de este mes, la agencia Bloomberg informó de que el Gobierno está restringiendo la movilidad de su talento en inteligencia artificial y, en mayo, Pekín bloqueó la compra de Manus, fundada en China, por parte de Meta, una de las principales empresas chinas de IA.
Esta semana, China también ha emitido nuevas normas de amplio alcance para endurecer los acuerdos en el extranjero que impliquen a inversores chinos, tecnología, datos y seguridad nacional.
Las nuevas normas suponen la primera actualización de las normas chinas sobre secretos comerciales desde 1998 e incluyen de forma expresa la IA y los datos dentro del ámbito de la ley.
El Estado chino lleva a cabo lo que denomina un "Servicio de mejora de la capacidad de protección de los secretos comerciales de las empresas" durante el mes de junio, como hace cada año desde 2023.
Durante ese mes, organizará formaciones empresariales para "fomentar la concienciación" y realizará evaluaciones de riesgos con arreglo a la nueva normativa.