Olvide las multitudes de París, Roma y Barcelona, de pueblos medievales trufados de Croacia a islas tranquilas en lagos italianos, estos destinos europeos discretos muestran que el continente aún guarda secretos por descubrir.
Las grandes ciudades europeas atraen a las multitudes, pero algunos de los lugares más inolvidables del continente se encuentran muy lejos de las rutas turísticas habituales.
Entre montañas, viñedos, lagos y valles medievales se esconden destinos que aún conservan la magia de lo desconocido, donde las tradiciones ancestrales, los paisajes espectaculares y las localidades perfectamente conservadas han logrado escapar al turismo de masas.
Desde la ciudad de cuento de Motovun, en lo alto de una colina en Croacia, hasta los monasterios de Meteora en Grecia, que desafían la gravedad, y los pueblos de trullis de Italia sacados de un libro de historias, son innumerables las escapadas europeas que demuestran que el continente aún guarda secretos por descubrir.
En una nueva clasificación, European Best Destinations ha desvelado algunos de sus rincones "tesoro" favoritos, todavía poco conocidos, repartidos por todo el continente. Estas son las principales joyas ocultas que descubrir en Europa en 2026.
Tübingen, Alemania
En el suroeste de Alemania, a media hora del aeropuerto de Stuttgart, se encuentra la pintoresca Tübingen. Sede de una de las universidades más antiguas de Europa, rebosa historia y cultura por los cuatro costados.
En el casco antiguo conviene visitar la Stiftskirche de San Jorge, una iglesia de estilo gótico tardío con vidrieras y una torre desde la que se dominan kilómetros de vistas sobre la ciudad. El ayuntamiento, del siglo XV y profusamente decorado, luce un reloj astronómico que todavía funciona, mientras que el Museo de Culturas Antiguas del castillo de Hohentübingen, en lo alto de la colina, alberga innumerables piezas griegas, romanas y egipcias.
Puede recorrerse el río Neckar en barca, flanqueado por casas de colores pastel, pasear por el jardín botánico de la Universidad de Tübingen y probar especialidades locales como las Maultaschen, una pasta rellena, o los Käsespätzle, unos contundentes fideos con queso.
Todo ello se acompaña de una copa de alguno de los vinos más apreciados de la región, con el Trollinger y el Lemberger entre los favoritos.
Motovun, Croacia
En el corazón de Istria, en el cruce cultural entre Croacia, Eslovenia e Italia, Motovun parece sacada directamente de un cuento de hadas.
Encaramada muy por encima del valle del río Mirna, esta localidad medieval en lo alto de una colina es conocida por sus serpenteantes calles empedradas, sus vistas panorámicas y sus antiguas murallas extraordinariamente bien conservadas.
Lo mejor aquí es dedicar el día a perderse por sus callejuelas, subir al campanario y hacer pausas en las terrazas de los restaurantes que dominan los viñedos y los bosques ondulantes del entorno.
El bosque de Motovun, que rodea la población, es una de las zonas de trufa blanca más famosas del mundo, lo que convierte las salidas para buscar trufas y los menús de degustación en los que este producto es protagonista en un gran reclamo, especialmente en otoño, mientras que los vinos de la región se disfrutan durante todo el año.
El verano trae el querido Festival de Cine de Motovun, mientras que la primavera y el invierno muestran el lado más tranquilo y romántico del pueblo. Rutas en bicicleta, largos almuerzos y paseos al atardecer entre viñedos refuerzan el encanto pausado y envolvente de Motovun.
Isola San Giulio, Italia
Flotando en silencio sobre el lago de Orta, en la región italiana del Piamonte, Isola San Giulio parece estar a años luz de las multitudes del lago Como.
A menudo llamada la "Isla del Silencio", esta diminuta isla es conocida por su atmósfera sosegada, sus edificios históricos y sus vistas de postal sobre el lago.
En su centro se alza la basílica de San Giulio, una iglesia románica del siglo XII repleta de frescos delicados, obras de arte antiguas y mosaicos ornamentados. Muy cerca, un monasterio benedictino refuerza la sensación de calma y recogimiento.
Se llega fácilmente en un breve y panorámico trayecto en barco desde la localidad medieval de Orta San Giulio, y la mejor manera de descubrir la isla es seguir el "camino del silencio", una apacible ruta a pie que circunvala la orilla y ofrece vistas ininterrumpidas del lago.
De vuelta en la orilla, los visitantes pueden instalarse en los restaurantes a pie de lago, donde se sirven contundentes platos piamonteses como risotto cremoso elaborado con Barolo, bagna cauda, una salsa templada a base de ajo, anchoas y aceite de oliva, y quesos locales, todo bien acompañado por vinos de la zona como Nebbiolo y Gattinara.
Alberobello, Italia
En pleno sur de Italia, en la región de Puglia, Alberobello parece un escenario de cine fantástico. Este pequeño pueblo es célebre por sus trullis, casas de piedra encaladas coronadas por tejados cónicos, que han sido reconocidas como Patrimonio Mundial por la Unesco y siguen siendo una forma singular de arquitectura rural
La mejor forma de conocer Alberobello es simplemente pasear. Los barrios de Rione Monti y Aia Piccola están llenos de callejuelas bordeadas por cientos de trullis, muchos de ellos convertidos hoy en bares de vinos, boutiques y restaurantes familiares.
Entre los puntos imprescindibles destaca el Trullo Sovrano, el único trullo de dos plantas del pueblo, mientras que la singular iglesia de San Antonio también se construyó íntegramente siguiendo el estilo tradicional de los trullis.
La gastronomía es una parte fundamental de la experiencia. Abundan los platos generosos de pasta orecchiette, la cremosa burrata, la focaccia barese y las crujientes galletas taralli, que suelen disfrutarse acompañados de vinos locales de Puglia.
Meteora, Grecia
Elevándose de forma espectacular sobre las llanuras del centro de Grecia y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Meteora es conocida sobre todo por sus monasterios, que parecen suspendidos sobre imponentes formaciones rocosas esculpidas por la naturaleza.
Construidos entre los siglos XIV y XVI, estos monasterios siguen siendo uno de los ejemplos más extraordinarios del monacato ortodoxo oriental en todo el mundo.
Hoy siguen activos seis, entre ellos los monasterios del Gran Meteoro y de Varlaam, que albergan iconos religiosos, frescos y miradores con vistas panorámicas sobre las llanuras de Tesalia.
Más allá de los propios monasterios, Meteora es también un paraíso para los senderistas, con caminos que serpentean entre las formaciones rocosas, los bosques y los miradores escondidos repartidos por el paisaje.
La cercana localidad de Kalambaka permite probar la vida tradicional de montaña griega, con tabernas donde se sirven clásicos como musaca, souvlaki, spetsofai, un guiso de salchicha picante, y galaktoboureko, un pastel de hojaldre relleno de crema y bañado en almíbar.
Las diez mejores joyas ocultas según European Best Destinations
- Tübingen, Alemania
- Motovun, Istria, Croacia
- Isola San Giulio, Italia
- Alberobello, Italia
- Meteora, Grecia
- Fiskardo, Grecia
- Cataratas de Kravice, Bosnia y Herzegovina
- Monsaraz, Portugal
- Lago di Resia, Italia
- Pérouges, Francia