El 'Roadshow Experience Macao' ha acercado cultura, gastronomía y espectáculos al público madrileño, con un cierre nocturno al aire libre. La iniciativa forma parte de la estrategia de la región para atraer turistas europeos y diversificar su mercado.
Durante varios días, Madrid ha dejado de ser solo Madrid. Ha sido también una pequeña ventana abierta a Macao, un territorio de unos 30 kilómetros cuadrados y más de 720.000 habitantes que se ha convertido en uno de los grandes polos turísticos de Asia.
El evento Experience Macao Madrid ha ocupado la zona de Puente del Rey, junto a Madrid Río, transformando el espacio en un recorrido con más de 20 stands donde el público ha podido pasear entre sabores, música y experiencias interactivas.
Desde la entrada, un mostrador de recepción ofrecía información, sorteos y recuerdos. A partir de ahí, el recorrido se abría en distintas zonas temáticas: desde experiencias de realidad virtual hasta actividades vinculadas al patrimonio cultural y la gastronomía.
De día, el ambiente ha sido el de un paseo tranquilo. Familias, curiosos y grupos de amigos deteniéndose en cada espacio: probándose trajes tradicionales chinos, tocando tambores en una exhibición de danza del león o participando en talleres de caligrafía.
Un recorrido por Macao sin salir de Madrid
Entre las propuestas del recinto, una recreación de una casa de té tradicional permitía a los visitantes probar dim sum o pasteles de nata típicos de la gastonomía portuguesa y que también ha influido en Macao, participar en actividades como la pintura de azúcar o sentarse en un escenario pensado para evocar estos espacios característicos.
También había experiencias más tecnológicas. Un simulador de conducción ofrecía la posibilidad de recorrer virtualmente el circuito urbano del Gran Premio de Macao, mientras que una zona de realidad virtual proponía un viaje inmersivo por distintos puntos del destino, desde sus calles históricas hasta sus grandes eventos.
En otro de los espacios, un juego interactivo conectaba Madrid con lugares emblemáticos como las Ruinas de San Pablo, mostrando posibles rutas y animando a descubrir la región de la Gran Bahía.
Cultura, turismo y estrategia internacional
Lo que se ha visto en Madrid es solo una pequeña parte de lo que ofrece Macao, un destino donde conviven templos chinos, arquitectura colonial portuguesa y grandes complejos turísticos. Su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y espacios como la Plaza del Senado reflejan más de cuatro siglos de intercambio cultural entre Oriente y Occidente.
El turismo es uno de los pilares económicos del territorio, que recibe cada año decenas de millones de visitantes, en su mayoría procedentes de China continental y Hong Kong. Ahora, el objetivo es diversificar ese perfil y atraer a más viajeros internacionales.
Durante estos días, Madrid ha funcionado como una puerta de entrada simbólica a Macao. Un lugar donde ver, probar y experimentar un destino a miles de kilómetros de distancia. Con más de 40 millones de visitantes anuales en años recientes, el territorio busca ahora ampliar su presencia en mercados como el europeo.
Jocelyn Wong, presidenta de la Asociación de Hoteles de Macao, destaca: **"**El año pasado, vimos que las estadísticas mostraban un aumento de dos dígitos de los españoles que venían a Macao y por eso vemos potencial en el turista español. España también está cerca de Portugal (forma parte de las raíces de Macao), así que sí, por la comida y la cultura".
En el recinto, esta estrategia también se reflejaba en la presencia de grandes grupos turísticos y hoteleros, así como de aerolíneas y agencias de viaje que promocionaban conexiones y experiencias vinculadas a Macao.
Wong subraya que si la gente de España pudiera ir a Macao: "Conectarían con el patrimonio de Macao debido a la arquitectura, los edificios son parecidos a los europeos... y la comida: los sabores tienen sus similitudes".
"Pueden sentirse como en casa y como en China. Pueden probar la comida china y la comida portuguesa occidental, que es bastante similar a la española. Y pueden sentir una mezcla de China, Asia y Europa", apunta la presidenta de la Asociación de Hoteles de Macao.
La gastronomía como puerta de entrada
La comida ha sido uno de los elementos centrales de la experiencia. Macao, reconocida como Ciudad Creativa de la Gastronomía por la Unesco, ha apostado por mostrar su cocina de fusión también fuera del recinto.
En paralelo al evento, varios restaurantes de Madrid han participado con menús temáticos inspirados en el destino, adaptados al gusto local pero manteniendo esa mezcla entre tradición china y portuguesa.
Cuando cae la noche, cambia el ritmo
Con el paso de las horas, el ambiente ha ido cambiando. Lo que durante el día era un paseo relajado, por la noche se ha convertido en espectáculo.
El cierre ha llegado con la Macao Night Madrid, con actuaciones en directo, una ceremonia tradicional de 'pintar los ojos' a los leones y un escenario iluminado. Además se podría interactuar con grandes estructuras LED con la palabra 'Macao'.
Después de todo el show nocturno, la música deja de sonar, los puestos se desmontan y las luces se apagan. Pero queda la sensación de haber hecho un viaje sin salir de la ciudad. Y quizá esa sea la idea: que el viaje empiece mucho antes de subir a un avión.