El Tribunal de Sión ordena la puesta en libertad de Jacques Moretti a pesar de la opinión contraria de la Fiscalía. El Gobierno italiano anuncia que pedirá explicaciones formales a las autoridades suizas.
El Tribunal de Medidas Coercitivas de Sion ha ordenado la puesta en libertad de Jacques Moretti, propietario del Constellation de Crans-Montana, el club donde 40 personas perdieron la vida y otras 116 resultaron heridas durante las celebraciones de Nochevieja.
El hombre, que está siendo investigado junto con su esposa Jessica Maric por homicidio, lesiones e incendio provocado, obtuvo la libertad tras pagar una fianza de 200.000 francos un allegado suyo que pidió permanecer en el anonimato.
Según los fundamentos del Tribunal, la decisión se tomó tras una nueva evaluación del riesgo de fuga y después de examinar el origen de los fondos y la naturaleza de la relación entre el acusado y el fiador. Aunque la Fiscalía del Valais había solicitado la imposición de un brazalete electrónico, los jueces no lo consideraron necesario, aplicando en su lugar las denominadas medidas clásicas.
Moretti estará obligado a presentarse diariamente en una comisaría de Policía, no podrá salir del territorio suizo y tuvo que depositar todos sus documentos de identidad y residencia en el Ministerio Público.
Dura reacción del Gobierno de Roma
La noticia provocó una durísima reacción institucional en Roma. La primera ministra, Giorgia Meloni, se mostró indignada, calificando la medida de ultraje a la memoria de las víctimas y de insulto a sus familias. La primera ministra anunció también que el Gobierno italiano pedirá oficialmente cuentas a las autoridades suizas por la decisión.
En la misma línea se mostró el Viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, que confió su indignación a las redes sociales y a una declaración posterior en Nápoles. El ministro calificó la liberación de acto que no tiene en cuenta el luto y el profundo dolor compartido con el pueblo italiano, y añadió que, si de él dependiera, nunca habría concedido la libertad bajo fianza, ya que deja mucho que desear.
Al coro de protestas se unen las voces desconsoladas de las familias de las víctimas y heridos italianos. Los padres de Riccardo Minghetti, uno de los jóvenes fallecidos en el club, calificaron la decisión de vergüenza para sus hijos, declarándose desconcertados por el incidente. El abogado Alessandro Vaccato, que asiste a la familia de otra víctima, Emanuele Galeppini, también se mostró muy consternado, subrayando que este comunicado deja descalificada a la defensa y pide que se tomen medidas inmediatas para que no se siga por este camino.