Se estima que Takaichi se ha asegurado una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja nipona, el mejor resultado para el Partido Liberal Democrático (PLD) desde las elecciones de 2017 bajo el mandato del ex primer ministro Shinzo Abe.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se encamina a una aplastante victoria en las elecciones anticipadas de su país este domingo. Aprovechando su inicio de luna de miel como primera mujer líder del archipiélago nipón, el bloque gobernante de Takaichi parece haberse asegurado una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja, según las estimaciones de los medios de comunicación.
De confirmarse, sería el mejor resultado para el Partido Liberal Democrático (PLD) desde las elecciones de 2017 bajo el mentor de Takaichi, el asesinado ex primer ministro Shinzo Abe. El PLD podría ganar 300 de los 465 escaños, recuperando la mayoría sin su socio menor, el Partido de la Innovación de Japón (PJI).
"Hemos recibido el respaldo de los votantes a la política fiscal responsable y proactiva de la primera ministra Sanae Takaichi y al refuerzo de las capacidades de Defensa nacional", ha declarado ante los medios el secretario general del PLD, Shunichi Suzuki.
La nueva Alianza Reformista de Centro, formada por el principal partido de la oposición, el Partido Democrático Constitucional (PDC), y el anterior socio del PLD, el Komeito, parece haber perdido más de dos tercios de sus 167 escaños. El partido antiinmigración Sanseito habría aumentado sus escaños sacando entre 5 y 14, según la cadena pública 'NHK'.
El PLD recupera la popularidad perdida con Takaichi
Takaichi, de 64 años, ha recuperado un importante apoyo para el PLD, que había perdido en las últimas elecciones debido a la subida de precios y la corrupción. La batería de heavy metal en su juventud y admiradora de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, pertenece a la franja ultraconservadora del PLD: se convirtió en jefa del partido y primera ministra en octubre del año pasado.
Desde entonces, ha demostrado ser un éxito entre los votantes, especialmente los jóvenes, pero ahora tendrá que cumplir en materia de economía e inflación. Tras un paquete de estímulo de 114.204,6 millones de euros destinado a aliviar la inflación -una de las principales causas del descontento de los votantes-, la política ultraconservadora prometió durante la campaña suspender el impuesto sobre el consumo de alimentos.
Sin embargo, la deuda japonesa duplica con creces el tamaño de toda la economía, y en las últimas semanas los rendimientos de los bonos a largo plazo han alcanzado máximos históricos, provocando el nerviosismo en todo el mundo.
Las relaciones chino-japonesas se ponen a prueba
Su triunfo electoral también puede causar consternación en Pekín. Apenas dos semanas después de asumir el cargo, Takaichi sugirió que Japón podría intervenir militarmente si Pekín intenta tomar por la fuerza a Taiwán, considerada por el partido de Xi Jinping como parte legítima de su territorio.
China convocó posteriormente al embajador de Tokio y advirtió a sus ciudadanos que no visitaran Japón, además de realizar ejercicios aéreos conjuntos con Rusia. Los dos últimos pandas de Japón, considerados como un arma de diplomacia blanda, fueron devueltos a China el mes pasado.