Las autoridades libias informaron de que un buque cisterna ruso está siendo remolcado a la costa occidental del país. El barco de la 'flota fantasma' resultó dañado en un presunto ataque de drones marítimos y ahora supone una amenaza para la ecología de la región.
Las autoridades libias han publicado un vídeo y fotos que muestran un cable de remolque conectado al gasero ruso Arctic Metagaz, que lleva tres semanas averiado y navegando a la deriva en el mar Mediterráneo tras un presunto ataque de un dron marítimo.
El buque forma parte de la llamada 'flota fantasma' rusa que transporta combustibles fósiles en violación de las sanciones internacionales impuestas a Moscú por la invasión rusa de Ucrania.
La Guardia Costera libia reportó que el buque cisterna, que transportaba gas natural licuado, estaba siendo remolcado a una zona segura frente a la ciudad de Zuwara, en la costa occidental de Libia.
La Corporación Nacional del Petróleo de Libia declaró el fin de semana que estaba trabajando con la empresa energética italiana Eni para llevar el petrolero a la costa y evitar un desastre medioambiental.
Las autoridades rusas afirman que el Arctic Metagaz fue dañado por drones navales ucranianos cerca de aguas maltesas. Todos los miembros de la tripulación fueron rescatados. Ucrania aún no ha comentado la situación.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, el petrolero ruso fue arrastrado por los vientos y las corrientes hasta la costa libia. La organización ecologista advirtió de graves riesgos medioambientales para una de las zonas más vulnerables y ricas en biodiversidad del mar Mediterráneo.