El atentado sacudió el distrito de Podilskyi, al suroeste del centro de la ciudad, donde los equipos de rescate sacaron supervivientes de entre los escombros mientras se declaraban incendios en edificios cercanos. La zona, en la orilla derecha del río Dnipro, incluye el histórico barrio de Podil y las zonas residenciales circundantes, algunas de las cuales sufrieron graves daños.
Los residentes informaron de múltiples explosiones durante la noche, con ventanas destrozadas y edificios afectados en varios distritos. Muchos dijeron que se habían despertado por las ondas expansivas, mientras que otros filmaron cómo el humo se elevaba sobre el horizonte.
El alcalde Vitalii Klitschko declaró que al menos 45 personas habían resultado heridas, mientras los equipos de emergencia evacuaban a los residentes de edificios inseguros y atendían a los heridos in situ. Las defensas antiaéreas interceptaron algunos proyectiles, pero otros alcanzaron viviendas e infraestructuras.
El ataque formaba parte de una oleada más amplia de atentados en toda Ucrania. Las autoridades locales informaron de la muerte de al menos 16 personas en Kiev, Dnipro y Odesa, y de 80 heridos.
Los servicios de emergencia continuaron sus operaciones hasta la mañana del 16 de abril, retirando escombros y buscando víctimas. Las autoridades advirtieron de los riesgos existentes e instaron a los residentes a permanecer en refugios y evitar los edificios dañados, mientras los ingenieros evaluaban la estabilidad de las viviendas afectadas.