Cinco turistas italianos han muerto mientras buceaban en el atolón de Vaavu, en Maldivas, en un accidente que podría ser el peor registrado en el país. Exploraban cuevas a 50 metros de profundidad y las causas aún se investigan, con varias hipótesis sobre la mesa.
Cinco turistas italianos han muerto mientras practicaban buceo en el atolón de Vaavu, en las Maldivas. Los buceadores llevaban varias horas desaparecidos tras una inmersión en la mañana del 14 de mayo en aguas cercanas a Alimathaa.
Según medios locales, los cinco formaban parte de un grupo que viajaba a bordo del Duke of York, un barco de buceo. La alarma se dio hacia el mediodía, cuando los turistas no habían regresado a la superficie. La desaparición fue comunicada a las autoridades maldivas en torno a las 13:45 (hora local).
Por el momento, solo se ha recuperado uno de los cuerpos, mientras que los otros cuatro siguen desaparecidos. Las labores de búsqueda continúan. Las causas del suceso aún se están investigando y la Policía local ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Los buceadores participaban en una inmersión desde el barco Duke of York Safari y, según las primeras informaciones, eran personas con experiencia, posiblemente implicadas en actividades de exploración científica.
Entre las víctimas se encuentra Monica Montefalcone, de 51 años, profesora de Ecología en la Universidad de Génova. Junto a ella estaban su hija, Giorgia Sommacal, de 23 años; Muriel Oddenino, investigadora en la zona de Turín; y los instructores de buceo Gianluca Benedetti, de Padua, y Federico Gualtieri, de Borgomanero, en la provincia de Novara.
Las autoridades locales consideran que se trata del peor accidente de buceo registrado en el país. Según una nota del Ministerio de Exteriores italiano (Farnesina), los cinco intentaban explorar unas cuevas a unos 50 metros de profundidad, una circunstancia que pudo contribuir a la tragedia, aunque la investigación sigue en curso.
Las condiciones meteorológicas en la zona eran adversas. El servicio meteorológico de las Maldivas había emitido una alerta amarilla para el área de inmersión, que seguía vigente durante las horas del accidente.
"El Ministerio ha seguido el caso con la máxima atención desde el primer momento", señala la nota de Exteriores, que añade que ya se ha contactado con las familias de las víctimas para prestarles asistencia consular.
Hipótesis sobre las causas
Las causas de la muerte aún no se han determinado, pero una de las hipótesis que manejan algunos medios locales es la posible "toxicidad por oxígeno".
"Es un fenómeno que puede producirse cuando se bucea a gran profundidad. Si la mezcla de gases no es la adecuada, el oxígeno puede volverse tóxico", explica a Agi Maurizio Uras, instructor de buceo y propietario de un centro en Cala Gonone (Cerdeña).
Según el experto, cuando se superan los límites del buceo recreativo es necesario utilizar mezclas especiales, reduciendo el oxígeno y el nitrógeno y aumentando otros gases como el helio. De lo contrario, los buceadores pueden sufrir calambres, dolores musculares y problemas cardíacos.
Uras también apunta a las fuertes corrientes del océano Índico como un posible factor de riesgo. "Me sorprende que los cinco pudieran verse afectados al mismo tiempo, pero por ahora no sabemos qué ocurrió realmente", añade.
Por su parte, Alfonso Bolognini, presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Subacuática e Hiperbárica, señaló a Adnkronos que "a 50 metros de profundidad existen múltiples riesgos".
"Entre las hipótesis que se pueden plantear, sin datos concluyentes, está el uso de una mezcla respiratoria inadecuada, que puede provocar una crisis hiperóxica", explica, en referencia al aumento de la presión parcial de oxígeno en el organismo, que puede causar problemas neurológicos.
El experto también advierte del factor psicológico: "En una cueva a esa profundidad, cualquier problema o un ataque de pánico puede enturbiar el agua y reducir la visibilidad. En esas condiciones, el pánico puede llevar a cometer errores incluso mortales".
Además, recuerda que en algunos accidentes similares se ha detectado contaminación en las botellas de aire, lo que puede provocar intoxicaciones si no se cargan correctamente. "No es fácil determinar ahora qué ocurrió exactamente en el fondo del mar", concluye.