Alemania da marcha atrás en su ley de calefacción verde, pese a que las bombas de calor han superado recientemente en ventas a las calderas de gas tradicionales.
El Consejo de Ministros ha retirado un proyecto de ley que obligaba a los hogares alemanes a sustituir sus calderas de combustibles fósiles por alternativas más respetuosas con el clima.
La Ley de Energía en la Edificación, conocida también como Ley de Calefacción, llevaba meses en el punto de mira de los críticos, que temían que obligara a los hogares a gastar miles de euros en nuevos sistemas.
La última reforma de la ley, anunciada el miércoles 13 de mayo, pretende dar a los propietarios de viviendas mayor libertad de elección y crear 'seguridad para las inversiones' para las empresas constructoras, explicó tras la reunión del gabinete la ministra de Economía Katherina Reiche.
Reiche anunció que se eliminará la exigencia 'rígida' de que los nuevos sistemas de calefacción funcionen con al menos un 65 % de energías renovables, así como las 'sustituciones o prohibiciones forzosas de sistemas de calefacción'. Esto incluye la prohibición de nuevas calderas de gas y gasóleo, introducida de forma progresiva desde 2024.
Sin embargo, los críticos advierten de que la reforma puede ser 'catastrófica' para el clima.
El 'importante desmantelamiento de disposiciones clave' aplaza decisiones necesarias y, en última instancia, hará que la transición sea más cara y más caótica, afirma Jan Rosenow, profesor de política energética y climática en la Universidad de Oxford, que añade que 'el sector de los edificios lleva años incumpliendo sus objetivos climáticos'.
La jefa del grupo parlamentario de Los Verdes, Katherina Droege, cuyo partido impulsó la ley original en 2023, la ha calificado de 'abandono total de los objetivos climáticos de Alemania'.
Los cambios llegan mientras el canciller alemán Friedrich Merz y su Gobierno de coalición intentan frenar la caída en los índices de aprobación en medio de las disputas sobre las reformas fiscales, de pensiones y de prestaciones sociales.
¿Pueden los combustibles 'climáticamente neutros' mantener a Alemania en la senda de sus objetivos climáticos?
La nueva Ley de Modernización de Edificios promete un enfoque más 'flexible, práctico y sencillo' que su predecesora, 'reforzando la libertad de elección y la responsabilidad individual' y 'sin perder de vista los objetivos climáticos', según un resumen del Gobierno de coalición alemán. El país se ha comprometido a alcanzar la neutralidad climática en 2045.
La federación industrial alemana BDI ha acogido positivamente el cambio, que considera 'un paso importante para reactivar por fin la inversión', y sostiene que impulsará la construcción, según Reuters.
Según la propuesta, los sistemas de calefacción de gas y gasóleo seguirán permitiéndose en el futuro y los hogares podrán conservar los ya existentes, pero deberán utilizar una proporción creciente de combustibles 'climáticamente neutros', como biocarburantes, biometano, combustibles sintéticos e hidrógeno renovable, que partirá del diez por ciento en 2029 y aumentará hasta el 60 % en 2040.
Elaborados a partir de materiales vegetales, como cultivos alimentarios o residuos agrícolas, los biocarburantes se han presentado como una alternativa ecológica al gas y al petróleo. Sin embargo, algunos expertos en clima advierten de que su producción es muy intensiva en emisiones, impulsa la deforestación y entra en conflicto con la producción de alimentos.
La propuesta de recurrir al biometano y a los combustibles sintéticos es poco realista, según Rosenow. 'Son recursos limitados y caros, que se necesitan con urgencia en la industria y otros sectores', explica. 'Si ahora se utilizan para alargar la vida útil de las calefacciones fósiles, estaremos aplazando decisiones estructurales esenciales'.
Está previsto que el proyecto de ley se apruebe antes del verano de 2026.
La nueva ley también aplica la directiva de la UE que obliga a que todos los nuevos edificios sean de emisiones nulas a partir de 2030. Además, si una evaluación en 2030 muestra que el sector de la edificación no cumple sus objetivos climáticos, el Gobierno se ha comprometido a ajustar la legislación.
La Ley de Calefacción se abandona mientras las bombas de calor ganan terreno
La derogación de la Ley de Calefacción llega justo cuando las bombas de calor han empezado a superar en ventas a las calderas de gas en Alemania, ya que los propietarios de viviendas buscan reducir su exposición a la volatilidad de los precios del gas en plena guerra contra Irán.
El año pasado, las bombas de calor representaron casi la mitad (el 48 %) de todos los nuevos sistemas de calefacción vendidos en el país, con 299.000 unidades comercializadas. Según la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA), las ventas de bombas de calor en Alemania en el primer trimestre de 2026 aumentaron un 34 % en comparación con el mismo periodo de 2025.
'El momento es especialmente delicado: las bombas de calor están ganando ahora un impulso considerable', señala Rosenow.
'Se ha ampliado la capacidad de producción, se ha formado a personal cualificado y se han reforzado las cadenas de suministro. Muchos propietarios ya optan voluntariamente por soluciones respetuosas con el clima. En este punto, la reforma envía una señal contradictoria'.
El experto defiende que la política energética debe 'aprender de las crisis, no esperar a la siguiente', y reclama señales claras para la inversión y un 'debate honesto' sobre cómo se pueden seguir cumpliendo los objetivos climáticos con la nueva reforma.