A medida que los europeos se apresuran a instalar paneles solares en los tejados o incluso alternativas enchufables, la necesidad de sistemas de almacenamiento en baterías no deja de crecer.
La energía solar es vista por muchos como una "estrella brillante" de la transición limpia de Europa, y está disparando el interés por los sistemas de almacenamiento en baterías.
En medio de la guerra contra Irán, las renovables de producción propia ayudan a amortiguar en los hogares europeos los bruscos vaivenes de los precios de los combustibles fósiles, y análisis recientes señalan que la energía solar permitió a Europa ahorrar más de 100 millones de euros al día durante todo marzo al reducir las importaciones de gas.
Si los precios del gas se mantienen elevados, en gran medida por el férreo control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, los expertos señalan que el ahorro total en 2026 podría alcanzar la impresionante cifra de 67.500 millones de euros.
La energía solar se dispara en Europa
En Reino Unido, nuevos datos del Gobierno muestran que en marzo de 2026 se completaron más de 27.000 instalaciones solares, la cifra mensual más alta desde 2012. Esto significa que la capacidad solar ha aumentado un 11,7% en el último año, añadiendo 2,3 GW de electricidad limpia y de producción propia a la combinación energética británica.
Para ponerlo en perspectiva, una central eléctrica con una capacidad de 1 GW podría abastecer de electricidad durante un año a alrededor de 876.000 hogares, tomando como referencia el consumo medio de un hogar estadounidense.
En Alemania, la energética Enpal BV ha constatado que las consultas sobre paneles solares y bombas de calor se han disparado en torno a un 30% desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Israel en Oriente Medio, mientras que la empresa solar 1KOMMA5° GmbH también ha registrado un aumento de casi el doble en el interés por la energía solar.
Reino Unido es el último país europeo que da también luz verde a la venta comercial de paneles solares enchufables, dirigidos a los hogares que no pueden permitirse instalar sistemas solares tradicionales en el tejado o a quienes viven en viviendas compartidas o de alquiler.
Según un análisis de 'Carbon Brief', estos dispositivos compactos, que no necesitan instalación profesional, podrían ahorrar a un hogar medio británico 1.100 libras (unos 1.261 euros) a lo largo de su vida útil -de 15 años- y desde hace tiempo son un elemento habitual de la generación doméstica en Alemania.
¿Qué es el almacenamiento en baterías?
El almacenamiento en baterías permite a los hogares conservar electricidad para tenerla disponible y utilizarla cuando se necesite. Estas baterías se cargan con el excedente de electricidad generada por la energía solar u otras formas de generación doméstica, y también pueden cargarse a través del suministro de la red eléctrica convencional.
La mayoría de la gente consume menos electricidad durante el día, porque está fuera trabajando o en el colegio. Sin embargo, es cuando más electricidad generan los paneles solares. Las baterías permiten por tanto que los hogares utilicen esa energía almacenada por la noche o en días muy nublados, cuando sus paneles solares apenas producen electricidad. También puede verterse a la red la electricidad generada por los paneles solares e incluso cobrar por ello.
"Las baterías, combinadas con tarifas inteligentes, pueden reducir de forma significativa las facturas energéticas", afirma Phil Steele, de la compañía británica Octopus Energy, a Euronews Earth. "En lugar de pagar la misma tarifa plana a cualquier hora, las tarifas inteligentes como Agile Octopus cargan automáticamente la batería cuando la electricidad es más barata y la descargan cuando los precios son más altos, de modo que los clientes aprovechan al máximo cada unidad de energía almacenada".
¿Cuánto cuestan las baterías y cuánto duran?
Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, el coste medio de las baterías se ha desplomado un 90% desde 2010 gracias a los avances en la química y la fabricación de baterías. En los últimos cinco años se han añadido en todo el mundo más de 2.000 GWh de capacidad en baterías de iones de litio, que alimentan 40 millones de vehículos eléctricos y miles de proyectos de almacenamiento en baterías.
El precio de una batería depende de las necesidades de cada hogar. Por ejemplo, una batería de 5 kWh de Octopus Energy, capaz de suministrar electricidad a una vivienda británica media durante unas seis a ocho horas, parte de 3.447 libras (unos 4.028 euros). Las baterías de mayor capacidad, como un modelo de 10 kWh, pueden costar más de 7.000 euros, pero almacenan energía suficiente para un día y medio, aproximadamente.
La vida útil típica de una batería, en función de cómo se utilice, suele situarse entre los 10 y los 12 años, pero a medida que avanza la investigación sobre estos dispositivos es probable que pronto se alargue.
¿Puede el almacenamiento en baterías mejorar la red eléctrica europea?
Europa afronta actualmente una tendencia al alza de precios negativos de la electricidad, cuando la oferta supera a la demanda. Esto ha reavivado las peticiones para reforzar en todo el continente los sistemas industriales de almacenamiento de energía en baterías.
El año pasado, la UE instaló 27,1 GWh de nuevos sistemas de almacenamiento en baterías, lo que supone 12 años consecutivos batiendo récords de crecimiento. Sin embargo, un informe de Polar Power Europe señala que la UE deberá volver a multiplicar por diez su crecimiento para alcanzar sus objetivos de 2030.
Cinco mercados de la UE aportaron más del 60% de toda la nueva capacidad del sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por sus siglas en inglés) en 2025, con Alemania e Italia a la cabeza. Bulgaria se convirtió en el mercado de más rápido crecimiento y subió al tercer lugar, seguida de Países Bajos y España.