Las organizaciones de energía verde han elogiado las propuestas, pero subrayan que deben ir acompañadas de reformas concretas y aplicables para ser efectivas.
Mientras las tensiones geopolíticas vinculadas a la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán disparan la volatilidad en los mercados de combustibles fósiles, los europeos se enfrentan a alarmantes subidas del coste de la energía.
El incremento de los precios puede deteriorar el nivel de vida, poner bajo presión a las empresas y obligar a un importante esfuerzo de gasto público para amortiguar el golpe.
"El último repunte del precio de los combustibles fósiles, el segundo que golpea a Europa en cuatro años, es un recordatorio doloroso de que la dependencia de los combustibles fósiles es una vulnerabilidad estratégica para Europa y la razón de fondo de sus elevados precios energéticos", señala Chris Rosslowe, analista del laboratorio de ideas energético Ember.
"La energía limpia combinada con la electrificación es la única forma de protegerse de manera permanente frente a las subidas repentinas del gas y la electricidad".
Con el objetivo de reducir la dependencia de fuentes inestables de petróleo y gas, la Comisión Europea presentó un plan de acción el 22 de abril.
AccelerateEU persigue garantizar "seguridad energética y una energía limpia, abundante y de producción europea, asequible para los consumidores y las empresas de la UE".
Las medidas van desde la concesión de vales energéticos y la reducción de los impuestos sobre la electricidad hasta la eliminación de barreras a la electrificación de los sectores industrial, del transporte y de la edificación.
Las organizaciones del sector de la energía verde han elogiado las propuestas, pero subrayan que deben respaldarse con reformas concretas y aplicables para que resulten eficaces.
En qué consiste el plan de energía limpia de la UE
AccelerateEU se articula en cinco pilares que buscan "proporcionar un alivio inmediato a los consumidores ante los picos de precios de la energía y acelerar la transición hacia una energía limpia segura y asequible".
La Comisión propone reforzar la coordinación entre los países de la UE, tanto dentro del mercado único como en su relación con los proveedores de combustibles fósiles, mediante medidas como el llenado de las reservas de gas, liberaciones excepcionales de existencias de petróleo o la adopción de medidas nacionales.
Otro paquete de medidas ayudará a los países de la UE a proteger a los consumidores, así como a la industria, de los picos de precios, con mecanismos de apoyo específico a la renta, vales energéticos y la reducción de los impuestos especiales sobre la electricidad, que suelen ser muy superiores a los del gas, para los hogares vulnerables.
Se acelerará el paso hacia una energía limpia de producción propia para reducir las importaciones de petróleo y gas. Para animar a los fabricantes a aumentar su capacidad e invertir en más renovables y en formación, el paquete incluye un objetivo de electrificación y la eliminación de barreras a la electrificación de los sectores industrial, del transporte y de los edificios.
La modernización y transformación del sistema energético de la UE busca garantizar la plena aplicación de las normas actuales y acelerar las negociaciones sobre el paquete europeo de redes. Las redes eléctricas obsoletas, que llevan la energía a hogares y empresas, son hoy uno de los principales obstáculos a la expansión de la energía eólica y solar.
Por último, AccelerateEU propone incrementar la aportación de capital privado a la transición hacia la energía limpia, movilizando financiación pública tanto a escala europea como nacional.
Convertir las medidas de crisis a corto plazo en reformas duraderas
Los grupos del sector de la energía limpia respaldan las propuestas, pero reclaman actuaciones que no solo protejan ahora a los consumidores, sino que también aceleren la transición hacia un sistema energético más estable y asequible.
"La Comisión reconoce acertadamente que la exposición de Europa a los choques de precios energéticos no se debe a un fallo temporal, sino estructural", afirma Caterina Molinari, asesora principal de políticas de finanzas en ECCO.
"Convertir las medidas de crisis a corto plazo en reformas duraderas exige reequilibrar impuestos y gravámenes para abaratar la electricidad y acelerar la electrificación".
Louise Sunderland, directora para Europa del Regulatory Assistance Project, califica la propuesta de reducir los componentes de red e impuestos de la factura eléctrica, que representan de media en la UE más del 50 % del recibo doméstico, como "un paso de efecto rápido en la dirección correcta".
"Pero estas reformas solo serán tan eficaces como su aplicación, y muchos gobiernos aún no han aprovechado la capacidad que ya tienen para reducir la fiscalidad sobre la electricidad", añade.
Dries Acke, director general adjunto de SolarPower Europe, ha aplaudido la decisión de la Comisión de fijar un único objetivo de electrificación para toda la UE y de reconocer la necesidad de elevar la capacidad de almacenamiento europea hasta 200 GW de aquí a 2030.
La insuficiente capacidad de almacenamiento de energía es un cuello de botella clave para las renovables en Europa, y algunos países se ven obligados con frecuencia a apagar la producción eólica y solar por la congestión de la red.
"El almacenamiento de energía en baterías será el principal motor de esta expansión, y permitirá un sistema eléctrico a la vez seguro y competitivo", señala Acke.
"Sin embargo, la Comisión no propone medidas concretas para alcanzar estos niveles de almacenamiento en baterías y de otras formas de flexibilidad no fósil".
Como concluye Juliet Phillips, activista de Beyond Fossil Fuels, "AccelerateEU ha diagnosticado el problema, pero en la cura a largo plazo siguen existiendo lagunas".