Los vecinos afirmaron que escucharon explosiones poco después de las 2:00, antes de ver cómo salía humo de la mezquita. Según el imán local Mohammad Khasib, entre 15 y 20 neumáticos fueron incendiados en la zona de abluciones, lo que causó graves daños en el edificio. En los muros exteriores aparecieron pintadas en hebreo, entre ellas la palabra venganza y referencias a detenidos. La mezquita se encuentra en el área A de la Cisjordania ocupada, administrada por la Autoridad Palestina y generalmente vetada a los civiles israelíes.
El incidente fue uno de los dos ataques contra mezquitas registrados durante la noche en localidades al norte de Ramala. Responsables palestinos señalaron que decenas de mezquitas e iglesias en toda la Cisjordania ocupada han sido objeto de actos vandálicos o han sufrido daños desde comienzos de 2026, en un contexto de aumento generalizado de la violencia vinculada a colonos israelíes. En el interior de la mezquita de Jiljilya, las paredes y las puertas quedaron ennegrecidas por el hollín y el intenso calor agrietó y dañó las baldosas del suelo.
Los vecinos regresaron al lugar el miércoles por la mañana para retirar los escombros y limpiar las zonas dañadas. En el momento de redactar esta información, la Policía israelí y las autoridades militares no habían comentado públicamente lo ocurrido. Los líderes palestinos reclamaron una protección más estricta de los lugares de culto y que se exija responsabilidad a los autores.