La Administración Trump no divulgó los detalles del acuerdo, pero el marco podría ofrecer a Arabia Saudí una instalación para enriquecer uranio.
Estados Unidos y Arabia Saudí han firmado un acuerdo nuclear que permitirá al reino desarrollar un programa nuclear civil. La Administración Trump no ha publicado los detalles del acuerdo, pero el marco podría proporcionar al reino una instalación que permitiría a Arabia Saudí enriquecer uranio.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía saudí, Abdulaziz bin Salman, firmaron formalmente el acuerdo, que incluye unas "salvaguardias bilaterales" en materia de no proliferación nuclear.
"Estos acuerdos reflejan el compromiso compartido de nuestras dos naciones de reforzar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudí, aportar prosperidad en casa y seguridad a nuestros aliados en el exterior", afirmó Wright en un comunicado.
"Tengan la seguridad de que estos acuerdos respetan los máximos estándares de seguridad nuclear y de no proliferación, y se apoyan en la mejor tecnología nuclear y en los mejores científicos del mundo, diseñada aquí mismo, en Estados Unidos".
El enriquecimiento de uranio puede producir combustible para centrales nucleares, pero la misma tecnología también puede utilizarse para fabricar armas nucleares. Por ello, legisladores estadounidenses de ambos partidos han expresado su oposición a la idea de un proyecto nuclear civil para Arabia Saudí.
Antes, el secretario de Estado Marco Rubio intentó adelantarse a las críticas incipientes cuando los periodistas le preguntaron por el riesgo del acuerdo. "Estados Unidos no va a firmar ningún acuerdo con ningún país del mundo que suponga un riesgo de proliferación", afirmó mientras viajaba por Filipinas el miércoles.
Se espera que el acuerdo tenga una duración de 30 años y que implique el uso de tecnología estadounidense para desarrollar el programa. El acuerdo no incluye el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que permitiría más supervisión, inspecciones y verificación, según una persona familiarizada con el caso.
El acuerdo será remitido ahora al Congreso para su revisión, donde se espera que encuentre cierta oposición. Sin embargo, el Partido Republicano de Trump controla ambas cámaras, por lo que es poco probable que los legisladores bloqueen su aplicación.
El anuncio del acuerdo llega en un momento en que Estados Unidos, junto con Israel, ha iniciado una guerra contra Irán que comenzó en parte por las preocupaciones de Washington sobre las capacidades nucleares de Teherán. Irán ha insistido en repetidas ocasiones en que su programa de enriquecimiento nuclear tiene fines pacíficos.