El seísmo de magnitud 7,1 dejó unas 80 personas heridas y al menos un muerto, provocó cortes de electricidad y mantiene a los equipos de emergencia buscando a decenas de personas atrapadas en un centro comercial.
Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes el sur de Japón, dejando un muerto y alrededor de 80 heridos, miles de hogares sin electricidad y numerosas personas atrapadas en un centro comercial donde, según la cadena 'TBS', habría un "número considerable" de fallecidos, una información que la Policía aún no ha confirmado.
Tras el seísmo, con epicentro en el lecho marino a unos diez kilómetros de profundidad frente a la costa de Kumamoto, se activó una alerta de tsunami que las autoridades levantaron poco después. Decenas de personas tuvieron que ser hospitalizadas.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi instó a la población en la red social X a mantenerse alejada de la costa. Señaló que el Gobierno ha creado un grupo de trabajo para recopilar información, evaluar los posibles daños y, si fuera necesario, preparar las operaciones de rescate.
El Gobierno japonés había emitido anteriormente una alerta para las zonas afectadas, las prefecturas de Kumamoto, Nagasaki, Kagoshima, Fukuoka, Saga, Oita y Miyazaki, en la isla de Kyushu. Las autoridades instaron a unas 150.000 personas a refugiarse en los albergues habilitados específicamente para terremotos.
A causa del seísmo, al menos 48.000 hogares se quedaron sin suministro eléctrico en Kyushu y se suspendió el tráfico ferroviario, incluidos los trenes de alta velocidad shinkansen.
Según la Autoridad de Regulación Nuclear de Japón, no se detectó ninguna anomalía en las tres centrales nucleares situadas cerca del epicentro. El fuerte temblor se sintió también en partes de Corea del Sur, incluida la importante ciudad portuaria de Busan, en el sureste del país. Hace diez años, un grave terremoto causó en Kumamoto la muerte de 275 personas, dejó 2.739 heridos y dejó sin hogar a decenas de miles de residentes.